Comienza un nuevo año y lo que inunda las Redes Sociales son cientos de artículos sobre hacer balance del año anterior, escribir nuevos propósitos y objetivos para el año que comienza. ¿Será año nuevo vida nueva o año nuevo vida repetida? Es totalmente normal abordar un tema recurrente año tras año y es que hablar de hacer cambios en la vida de uno es muy fácil, otro cantar ya es ejecutarlos. Muchos hablan de comenzar el año nuevo como una vida nueva y muchos terminan viviendo el año nuevo como una vida repetida.

Año nuevo vida nueva o año nuevo vida repetida

Año nuevo vida nueva o año nuevo vida repetida

Balance del año que acaba.

Lo primordial al hacer esto es tratar de ser objetivo, algo muy difícil ya que estamos hablando de las vivencias que hemos tenido y no hay nada más personal que eso. Aún así se puede tratar de hacer un listado con cosas positivas, negativas y “neutras” o que no sabemos calificar. Es de ayuda contrastar esta lista con alguien que nos quiera bien, de verdad, no con esa persona que siempre te dice lo que quieres oír. Un persona que realmente te aprecia te dirá las cosas buenas y las malas, si alguien solo te dice lo bueno duda de que te quiera de verdad (excepto si es tu abuela o madre, jejeje), del mismo modo si tienes al lado alguien que solo señala lo negativo quizá sea mejor poner algo de espacio entre ambos.

Cuando hago este ejercicio con mis clientes de coaching muchas veces sorprende cómo catalogamos y clasificamos nuestras experiencias sin realmente pararnos a analizarlas. Por supuesto también depende del día en el que te pones a realizar el balance, no es lo mismo un día de lluvia, frío y con mal cuerpo por estar resfriado que hacerlo un día primaveral invernal de los que tenemos por Murcia tras unas cervezas con unos amigos en una terraza.

Al final lo que debe salir del balance es una información constructiva, no sirve de nada hacer un balance diciendo “bueno, ha ido mejor que peor” y dejarlo ahí que ponerse a pensar en lo que fue peor para ver si es posible que en el año que empieza se repita y así buscar las causas para evitarlo a tiempo. Si no se hace así, al final no es “año nuevo vida nueva”, es “año nuevo vida repetida” y entonces veremos como seguimos sin alcanzar los objetivos al acabar ese nuevo año que empezamos con ilusión.

¿Año nuevo vida nueva o año nuevo vida repetida?

Hay muchos tipos de vida nueva, puede ser un cambio laboral, de domicilio, de estado civil, etc. Cuando hablamos de cambios que implican cambiar de creencias y hábitos es cuando si podemos hablar de un cambio de vida de verdad. Uno puede cambiar de domicilio y seguir siendo el mismo en su estilo de vida, puede cambiar de trabajo y seguir repitiendo los mismos problemas que en el trabajo anterior o incluso cambiar de pareja para ir a dar con otra en la que repetir patrones de comportamiento. La vida nueva de verdad se produce al cambiar de forma de pensar, cuando la actitud que tenemos ante las cosas es diferente a la del año anterior.

Un aspecto importante es el hacer balance y planificación no una vez al año, es mucho más eficaz y efectivo hacerlo en forma de trimestres, marcando fechas y avances en cada mes para valorar cómo vamos. De ese modo podemos ir rectificando y ajustando nuestras acciones para poder conseguirlo. A la hora de establecer los objetivos se habla del SMARTER como método para establecer objetivos que sean alcanzables. A pesar de usarse este método muchos objetivos fracasan y eso es porque no se han contrastado con los valores y las creencias que tenemos.

¿Ya tienes tus objetivos para el nuevo año? ¿Has valorado si está en consonancia con tus valores y creencias? Prepárate para responder adecuadamente a la pregunta: ¿Año nuevo vida nueva o año nuevo vida repetida?