Cuando hablamos de cómo mejorar la autoestima aparecen muchas recomendaciones, técnicas, etc. Hoy te traigo una que es fácil de aplicar, la técnica del espejo. Dicen que los ojos son el espejo del alma, que los ojos pueden delatar a un mentiroso, que en los ojos podemos ver la esencia de las personas. Llámalo como quieras, yo lo llamo alma. Lo curioso es que sea verdad o no, pocos son los que miran y miman su alma cada día. Es cierto que nos podemos mirar cientos de veces en un espejo a lo largo de un mes, pero eso no significa que nos estemos mirando a nosotros, a nuestro yo.

como mejorar la autoestima

Afeitarse, maquillarse, lavarse la cara, peinarse o ponerse lentillas pueden ser los gestos que nos llevan frente al espejo, pero aunque observemos una parte de nosotros en ese momento no estamos percibiendo nuestra esencia.

¿Cómo mejorar la autoestima usando la técnica del espejo?

Así es, puedes mejorar la autoestima usando la técnica del espejo. Esto es algo fácil y difícil al mismo tiempo. La acción en sí es muy fácil y sencilla de aplicar, pero sin embargo encontramos resistencias en nosotros mismos que hacen que pueda ser casi imposible de llevar a cabo.

1º Conocer tu nombre

Piensa en ti, en toda tu vida, busca un nombre cariñoso con el que te llamasen tus familiares, puede ser un mote o apodo gracioso, la clave está en que te inspire ternura. Puede ser tu propio nombre si no encuentras otro que te guste. Hay personas que pese a llamarse de una manera sienten que se identifican más con otro nombre. Hay personas que incluso se ven a si mismas como un objeto, color, animal, etc. Solo has de buscar lo que te hace sentir ternura, cariño, amor, etc.

Es importante que nos dirijamos a nosotros mismos con cariño, no puedes mimar tu alma si tu nombre te pone triste o deprimido, si el nombre que te puso de mote tu familia te pone de mal humor o no te gusta. Por eso hay quienes escogen un color, animal o un objeto con el que se sienten identificados si no tienen recuerdos positivos con su propio nombre o apodo.

Tomate tu tiempo y busca tu nombre, puedes decirlo en voz alta o guardarlo para ti, pero debes buscar la emoción de ternura, cariño o amor al pensar en ese nombre.

2º Mirarte a los ojos

En un momento tranquilo del día, puede ser antes de dormir o justo al levantarte, ponte en de frente a una espejo y observa con atención tus ojos, su color, la pupila, si tienen brillo o no, etc. Concéntrate en mirarte a la pupila. ¿Consigues mantener la mirada fija en tu pupila? ¿Qué sientes?

Las personas que tienen una autoestima más baja o que acaban de sufrir por algún suceso encontrarán difícil hacer eso, y más aún mantenerlo. Pueden sentir vergüenza, tristeza, culpa, miedo, ansiedad, etc. al mirarse a los ojos. Es importante hacerlo para ver qué sentimos, ponerle nombre a esa emoción.

3ºAceptarte y quererte

El tercer paso es decirnos a nosotros mismos mientras nos miramos al espejo “me quiero y me acepto”, si nos costaba mirar al espejo y sentíamos alguna emoción podemos usar esta fórmula: “Aunque sienta -nombre de la emoción- me quiero y me acepto”.

En casos más pronunciados de baja autoestima, si no conseguimos mantener la mirada en el espejo, debemos comenzar por repetirnos varias veces al día, “me quiero y me acepto tal y como soy”. Muchos de los que tienen autoestima baja pueden pensar que es una tontería e incluso pensar que no creen en esas palabras, si estás leyendo esto y piensas vaya chorrada, tontería, etc. puedes probarlo añadiendo lo siguiente:

“Aunque creo que esto es una tontería, me quiero y me acepto” o bien “aunque no creo en esto, me quiero y me acepto”.

Poco a poco a base de repetirlo, te sentirás mejor, más animado. Estás enviando un mensaje positivo a tu cerebro sobre ti, incluso aunque añades tontería o dices no creer, el simple hecho de decir “me quiero y me acepto” ya hace sus frutos.

En ocasiones, la persona no se perdona a si misma, por haber perdido un trabajo, por no conseguir un trabajo, por no progresar profesionalmente, etc. podemos añadir también múltiples situaciones personales: divorcios, muertes de familiares, separaciones, peleas familiares, etc.

4º Decirte cosas bonitas

Por si alguien tenía dudas, la palabra mimar, implica tratar con cariño y cuidado a tu alma. Eso lo hacemos al decirnos cosas bonitas. Simplemente el decirte a ti mismo “ánimo que hoy será un gran día”, “¡qué guapo/a estás!”, etc. Usa tu nombre al dirigirte a ti mismo, ese nombre que inspira ternura, procura decirte algo bonito al menos tres veces al día y notarás los resultados.

¿Cuál es el reto de la técnica del espejo?

Mantener estos cuatro pasos día a día. Aquellos que si confían y lo hacen notarán un cambio y mejora en su autoestima y estado de ánimo. El cambio es progresivo, no es de un día para otro y dependerá del nivel que tengamos de autoestima al comenzar para dar un resultado óptimo.

No es lo mismo que yo sea capaz de decir que me quiero y me acepto, a que necesite perdonarme y por varias cosas distintas antes de ser capaz de comenzar a aceptarme y quererme. La clave de esto al final es la perseverancia. Funcionar funciona, pero hay que se constantes y bajo ningún concepto hablarse mal a uno mismo. Por eso prestar atención a lo que nos decimos es fundamental para que esto funcione.

Has podido hacer cosas más difíciles en tu vida con total seguridad, ¿Podrás hacer esto un minuto al día? ¡Tu autoestima te lo agradecerá!