Esta semana ha sido muy intensa, varios clientes a la vez y en la mayoría de casos todos compartían el mismo problema: no hacían un control de calidad de sus acciones al buscar empleo.

Hard way

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Entiendo que puede ser difícil para alguien que no se dedica a seleccionar personas encontrar los fallos que comete y dónde está el error que le impide alcanzar ese ansiado objetivo de tener un nuevo empleo. Eso es algo natural, por algo existen distintos profesionales, yo nunca podría asesorar a alguien sobre medicina porque ni tengo los conocimientos ni la experiencia necesaria para hacerlo, eso no significa que yo no sea buen profesional en mi trabajo, solo significa que no soy médico y no es esa mi función.

Por el mismo motivo, siempre insisto a aquellos que contratan mis servicios que no deben frustrarse por no haber visto los errores que cometían, ya que su trabajo no es ser “seleccionador”, su profesión es otra distinta.

Una vez dejado claro que hay cosas que pueden no detectarlas por esa falta de formación y experiencia quiero hacer hincapié en aquellas cosas que si se pueden hacer para mejorar en nuestra búsqueda de empleo.

Pocos son los que controlan la calidad de lo que hacen. Ya lo expliqué en los dos post sobre la inscripción en ofertas de empleo (leer aquí), pero es que veo que sigue sucediendo. No se van a obtener los mismos resultados si vamos a por todo lo que se “mueva” que si nos centramos en aquello en lo que si somos fuertes o sobresalientes.

Es muy habitual escuchar frases como “encajo en un 100% en la oferta” para después comprobar al preguntar requisito tras requisito que al final se encajaba en un 70%. Un 100% en una oferta dará un resultado muy distinto a si es solo un 70%. En el primer caso te pueden llamar para conocerte más a fondo y confirmar si encajas o no; en el segundo caso y con los tiempos que corren dónde la demanda es mayor que la oferta ni se molestarán en llamarte.

El problema: no se ha comprobado la calidad de la acción de inscribirse. Hay quien se excusa al decir que un requisito va “implícito” en el puesto, que si en la formación, que si el seleccionador es bueno no hace falta que eso lo ponga el CV, que…

No todos los puestos hacen lo mismo en todas las empresas. No des nada por “implícito” o “asegurado”. Y olvídate del seleccionador porque puede que te enfrentes a una máquina. Si lo pide la oferta y no está en tu CV, no estás inscribiéndote con la calidad necesaria.

Párate antes de enviar tu CV y analiza si realmente encaja al 100% o no, de la calidad del CV enviado a la oferta dependerán tus resultados. Por eso es tan importante tener un buen CV, porque no es la cantidad de veces que lo envíes lo que conseguirá que te llamen a la entrevista y te den el trabajo, es la calidad lo que marca la diferencia.

¿Tu CV tiene la calidad suficiente para conseguir tu objetivo profesional?

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