Cada uno cuenta la película o la historia según le va, eso es algo que si todavía no has aprendido quizá sería bueno empezar a tomarlo en consideración. La verdad absoluta no existe ya que la verdad a la que accedemos en el día a día es una “verdad interpretada”. Dentro de aquellas cosas que tomamos por verdad recientemente ha venido a mi memoria la frase o dicho “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Cualquier tiempo pasado fue mejor

Cualquier tiempo pasado fue mejor

Cualquier tiempo pasado fue mejor.

Para empezar, ¿mejor que qué? ¿Que cualquier tiempo? ¿Cualquiera? Es posible que nos refiramos al momento actual en el que pienso o digo esa frase, o a la globalidad del año que he vivido. Con frecuencia generalizamos y vivimos bajo frases lapidarias. Cada minuto que pasa algo cambia, nada permanece o es estático. Por lo tanto continuamente vivimos inmersos en el cambio aunque no lo percibamos en su magnitud.

Por otro lado tenemos la valoración que hace la palabra “mejor”, ¿Qué unidad de medida es esa? Es algo por lo tanto subjetivo. Continuamente usamos palabras como mejor, peor, poco, mucho, pronto o tarde, etc. palabras que proporcionan inexactitud o incertidumbre en otros.

Esta frase la uso como ejemplo, pero puedes buscar otra de las muchas que hay o simplemente prestar atención al número de veces que usas en tu día a día palabras poco concretas, definidas o con una interpretación variable según para el que la recibe.

¿Cómo me ayuda lo que me comentas a nivel profesional?

A nivel de búsqueda de empleo. La vida transcurre en ciclos económicos con sus subidas y bajadas. Si sientes que el pasado fue mejor estás de suerte porque tu futuro puede volver a brillar. Si ahora sientes que todo te va genial prepárate y ocúpate de no tener que pensar o decir esa frase en el futuro. No sé la de veces que he recomendado el networking y el uso efectivo de LinkedIn para “buscar trabajo” y es que nunca y repito nunca puedes estar seguro de no necesitar cambiar de empleo o de que no te contactarán para ofrecerte algo mejor.

A nivel de liderazgo y auto-liderazgo. Trata de hablar con palabras que no dejen lugar a dudas, usa palabras o expresiones que sean comprensibles para todos por igual. En lugar de “necesitamos pronto ese informe” especifica el tiempo por ejemplo diciendo “necesitamos mañana/en dos horas/el viernes, etc. ese informe” de ese modo no crearás ansiedad en tu equipo y todos podrán organizarse mejor.

A nivel de auto-liderazgo, trata de no ser subjetivo contigo ve a lo concreto, no salgas de una reunión diciendo “podría haberlo hecho mejor”, ve al detalle y a ser posible a futuro (en forma de plan de acción) por ejemplo diciendo “la próxima reunión prepararé las cifras por si me preguntan” en lugar de decir “podría haber preparado las cifras que me han preguntado”.

Estar pendiente de esto realmente no es muy difícil, se trata de entrenar tu mente a buscar y detectar palabras que no son específicas o concretas en su significado. Si empiezas a detectarlas y cambiarlas poco a poco tú y tu equipo os sentiréis mejor y es que no hay nada que pueda causar más daño que los tiempos pasados “mejores”, las cosas “siempre” se han hecho así o las ambigüedades o incertidumbres en la vida o en el trabajo.

Y tú, ¿sigues pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor? 😉