La mayoría de las personas creen que cuando se cita a un candidato a la entrevista, éste se alegra y prepara de forma adecuada para tratar de superarla. Bueno, la realidad es que no siempre es así, depende de muchos factores que un candidato vaya con más o menos ilusión o preparación a una entrevista de trabajo.

Depositphotos.com-Sebastiangauert

Depositphotos.com-Sebastiangauert

Entre los factores que influyen está el mayor o menor deseo de trabajar en esa empresa y puesto ofertado, la necesidad real de conseguir trabajo y las expectativas sobre el mismo. Es cierto que hay ocasiones en las que no interesa ni el puesto ni oferta y sin embargo se acude a la entrevista para “practicar”, algo que no es real puesto que normalmente si no se tiene interés en esa oferta o puesto poco se preparará dicha entrevista.

Este post es para llamar la atención sobre esta práctica y ayudarte a evitar decepcionar al seleccionador incluso en el caso de si tener interés real por una entrevista de trabajo.

La clave para no decepcionar al seleccionador está compuesta de dos cosas, por un lado la preparación de la entrevista (recopilando información sobre la empresa, preparando nuestras respuestas, leyendo el CV, siendo estratégicos con la información que queremos dar, etc.) y por otro con la sinceridad o ausencia de mentiras.

Un ejemplo de momento decepcionante en una entrevista basado en la mentira: se le pregunta al candidato si es capaz de hablar de inglés y nos dice que no o dice que si y no entiende una palabra a pesar de que en su CV indica que su nivel de inglés es elevado. Vale que los nervios pueden influir pero no me refiero a eso, sino a una total y descarada mentira por parte del candidato.

Un ejemplo de momento decepcionante para un seleccionador que está basado en la escasa preparación del candidato: escuchar un “nada” como respuesta a la pregunta “¿qué conoces de nuestra empresa?“. Sobre todo cuando si has hecho publico el nombre de la empresa y es una empresa conocida y/o que tiene una web con mucha información sobre la misma.

Más respuestas decepcionantes: no explica las tareas y funciones realizadas, que no demuestra un conocimiento del puesto de trabajo, que el candidato parece “estar por estar” en esa entrevista en una actitud tal que ni uno solo de los músculos del cuerpo indica que se tiene interés por el mismo.

En definitiva, hay muchos detalles que pueden decepcionar al reclutador, sobre todo cuando llegas a la entrevista presencial, ya que si te ha llamado era porque le gustabas, ¡no lo olvides! 😉

presencia online