No será la primera ni la última vez que escucho a alguien decir que no le gusta en absoluto la carrera o profesión que ha elegido. Es cierto que puede existir algún caso en el que nada de lo aprendido o de lo que se sabe hacer pueda ser utilizado para lo que de verdad uno desea hacer, pero también creo que este tipo de casos se dan solo en un porcentaje pequeñísimo. Con esto quiero decirte que es posible que puedas utilizar la gran mayoría de los conocimientos que tienes para alcanzar ese trabajo que te apasione.

depositphotos.com-Violin

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Por supuesto que hay que saber primero lo que uno quiere o desea como trabajo en el futuro, por lo que tendríamos que hacer un doble análisis en el caso de no tener claras nuestras preferencias.

¿De verdad nada es aprovechable?

La gran mayoría de veces me responden que “NO” a esta pregunta, pero es una respuesta vacía, sé que se trata de un “no” que proviene de la frustración y falta de investigación. Aunque lo que has estudiado no te guste siempre suele existir una asignatura, tarea o función que realmente te gusta. La cuestión es que solemos hacer una valoración generalista de todos los estudios y toda nuestra profesión, aquí es donde está el fallo.

En trocitos todo se lleva mejor.

Funciona siempre, incluso con las tareas o trabajos que nos cuesta realizar, si los dividimos en tareas más pequeñas, lo que antes nos imponía deja de hacerlo. Yo muchas veces pongo el ejemplo visual de imaginarse que se es un caballo o burro, de forma que solo puedes mirar hacia delante, hacia la tarea, asignatura, etc. que debes acometer, y así, al enfrentarte solo a lo que tienes delante, el volumen del total de tareas no te abrumará.

Pues bien, eso quiero que hagas con tus estudios, carrera, profesión y cualidades personales.

Haz una lista de ellas, para poder ir cogiendo una a una y valorándolas. Esa lista, trocéala con unas tijeras y deja un trocito con una sola tarea, asignatura, cualidad personal, competencia, etc.

Valórala, piensa en esa tarea o asignatura, trata de recordarte haciendo eso, y siente la emoción que te produce, “¿te deja igual?, ¿te hace sonreír?, ¿te crea ansiedad?” Aquí vamos a lo sencillo, la separación en SI y NO, en positivo o negativo. Utiliza dos cajas, cajones, bolsas oscuras, etc. que no puedas ver el interior de ellas y usa una para las tareas, asignaturas, etc. que te produzcan algo positivo o neutral, si no nos produce nada negativo también cuenta como algo positivo. 😉

Tras hacer esto con cada trocito de la lista, si lo haces bien te puede llevar más de un día, sobre todo porque cuanto más pienses en las cosas que has de añadir en la lista y después más te esfuerces en pensar y revivir cada una de ellas, más fiable será el resultado. Pero vale la pena si te ayuda a saber qué te gusta y hacía dónde te podrías enfocar con todo eso. ¿No crees?

Como resultado habitual, puedo decirte que la mayoría de personas se sorprende ya que se da cuenta de que hay cosas que si le gustan y que no todo es terrible o está perdido.

La escala 1 a 10 tiene muchos más números: ¡úsalos!

Una vez tienes las dos bolsas, cajones, etc. llenos de los trocitos de la lista debes coger una de las dos y vaciarla. Coloca todos los trocitos positivos y neutrales en la mesa y ordénalos del 1 al 10 en función de lo positivos que sean. Por ejemplo, si a mi escribir un informe no me produce nada porque es una tarea neutra, la pondría en el 1, sin embargo si me encanta escribir informes la pondría en el número 10.

Recuerda que si lo has realizado bien, no debe existir nada que te provoque ansiedad, asco, miedo, desgana, tristeza, etc. Para ordenarlos debes pensar si una tarea, asignatura, competencia, etc. me gusta más o menos que las otras de este grupo. Pueden caer en un mismo número varias tareas, funciones, competencias, etc. pero trata de ordenarlos usando todos los números de la escala: 1,2,3,4,5,6, etc.

Haz lo mismo con la otra bolsa, aquellas cosas negativas que no te gustan. Esto te servirá para saber aquellas que si tolerarías en un trabajo y aquellas que bajo ningún concepto deseas realizar. Cuanto menos quieras hacer una de ellas ya sea conducta, tarea, estudiar la asignatura, etc. más cerca del 10 estará.

De todas las cosas. ¿Qué debo utilizar?

Aquellas cosas POSITIVAS que has puesto en la escala a partir del número 5. Puede incluir alguna tarea del 1 al 5 también ya que no son negativas, sino más neutrales.

No debería incluir ninguna de las cosas NEGATIVAS, pero como muchas veces eso no es posible, podrías como mucho añadir alguna que esté en los números 1, 2 y 3 de la escala.

Con todas ellas ya podrías hacerte una idea de qué trabajo buscar o al menos saber qué es lo que más te apasiona.

¿Necesitas más? No te preocupes, en el próximo post te ayudaré a saber como utilizar esa cantidad de cosas que has extraído de este ejercicio. 😉