Antes de profundizar en las diferencias, debes ser consciente de que a la entrevista se va con ambos: ego y alma, porque ambos forman parte de ti. La clave la tienes tu a la hora de prepararte para la entrevista, ya que tu decides qué parte de las dos decides potenciar en cada momento.

depositphotos.com-digitalgenetics

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Desde que me dedico a ayudar a las personas a mejorar profesionalmente, he detectado que la mayoría de los fracasos en las entrevistas suelen estar producidos en su origen por una falta de confianza, seguridad y autoestima del candidato.

Esto se manifiesta de dos modos opuestos, dependiendo de la persona y su carácter y personalidad, podemos encontrarnos con personas que no comunican y se retraen porque no tienen esa confianza y seguridad. En el otro lado, tenemos personas que precisamente por sentirse “amenzados” actúan de un modo excesivo, comunicando demasiado, aplastando la interacción natural que suele (o debe) existir en la entrevista de trabajo porque su intención es que no se note que no tienen esa confianza y seguridad. En ambos casos el resultado es el descarte del candidato en el proceso de selección.

Es por eso que quería compartir contigo esta realidad del ego y el alma que todos tenemos para que te des cuenta de lo importante y diferenciados que puede llegar a ser el realizar una entrevista desde nuestro ego o desde nuestra alma.

EGO

Ve en nuestro entorno peligro, la entrevista es entendida como una amenaza para nosotros.

Todos los comportamientos están pensados en reaccionar a los estímulos. No prepara ni anticipa nada, es pura reacción lo que unido a esa idea de peligro nos lleva a tener una serie de comportamientos de defensa y ataque seguramente poco apropiados o desproporcionados en la entrevista.

Todas nuestras capacidades y habilidades están centradas en el intelecto, análisis y estrategia. El cerebro busca el modo de entender la entrevista para seleccionar la estrategia que nos proteja de ese peligro que ve con comportamientos relacionados con el miedo e inseguridad. En la entrevista no se piensa con claridad y se analiza todo como un riesgo o peligro por lo que la estrategia a utilizar suele ser la de huida o ataque.

Nuestros valores están enfocados en la seguridad, control y autobeneficio. Como ya explicó Maslow en su pirámide, si no nos sentimos seguros necesitamos recuperar esa seguridad tratando de controlar la situación y buscando nuestro bienestar. En la entrevista se trata de tomar el control ya sea hablando demasiado o callando para no dar información que nos perjudique.

La entrevista, al tratarse de un acto social, en el que interactúamos con otro ser humano, nuestra identidad está centrada en nuestro rol social, el que queremos tener o mostrar. Lo que nos lleva a pensar inconscientemente cuál es la imagen que debo dar para “sobrevivir” en esta situación: mostrando mi parte más dominante (persona alfa) o mostrando mi lado más sumiso.

El propósito de la entrevista es obtener el reconocimiento de mi yo profesional y alcanzar el empleo para saciar mi ambición. Si tenemos ese propósito en la entrevista eso será lo que transmitiremos, una imagen de persona ambiciosa que solo busca ser mejor que los demás, con el claro perjuicio que esa imagen crea.

ALMA

Ve la entrevista como una oportunidad, de conocer a alguien, de poder explicar lo que sabe hacer y de mejorar en su búsqueda laboral. Al no ver peligro se está más relajado y se disfruta más de la situación.

Es proactiva, como ve oportunidades quiere participar, explorar y aprender por lo que en la entrevista estará atento e interesado en todo lo que sucede. Su comportamiento será de acercamiento al entrevistador e interés en responder a las preguntas.

Las capacidades que utilizaremos serán las asociadas a la Inteligencia Emocional y a la energía. Esto nos mostrará en la entrevista como personas sociables, empáticas y con un alto nivel de energía y ganas de participar.

Nuestros valores y creencias cuando estamos enfocados en el alma son de servicio y contribución. Al ver la situación como oportunidad pensamos en el modo de contribuir y ayudar a los demás. En la entrevista estaremos atentos a las peticiones del seleccionador y centrados en ayudarle a entender quienes somos.

Nuestra identidad en la entrevista estará relacionada con nuestra misión en la vida. Nos mostraremos como normalmente somos, estaremos en la identidad profesional que solemos o queremos tener. Al responder en la entrevista mostraremos lo que nos apasiona de verdad y lo que realmente nos gusta e interesa.

El propósito que tendremos en la entrevista es mostrar esa visión que tenemos sobre nosotros mismos y lo que queremos conseguir en nuestra vida profesional, nos olvidaremos del puesto para el que hacemos la entrevista porque lo importante somos nosotros y nuestro propósito.

EL EQUILIBRIO

Como decía estamos formados por ego y alma y es importante ir a la entrevista con un equilibrio entre ambas.

Hay que estar alerta para no dejarse llevar y cometer errores, pero también hay que ver la entrevista como una oportunidad.

Debemos ser reactivos y adaptarnos al estilo y tipo de entrevista, pero también proactivos para ir con las ideas claras de lo que debemos decir y no decir.

Nuestra capacidades deben estar en el intelecto, análisis, Inteligencia emocional y energía, así interpretaremos los gestos del entrevistador, analizaremos la mejor respuesta para cada pregunta y nos mostraremos como una persona con energía.

Nuestros valores deben estar en la seguridad, control, servicio y contribución. Es nuestro deber contribuir a que el seleccionador nos conozca, pero teniendo el control y la seguridad de que lo que decimos no nos perjudique.

Nuestra identidad debe estar en equilibrio entre lo social y lo que queremos, aquí hay que ser estratégicos. Lo ideal es ir a una entrevista para un puesto que coincide con lo que queremos, en ese caso no habría problema en dejarse llevar por el alma, pues diríamos cosas que están en el puesto, pero si esa vacante tiene algo que no nos convence podemos delatarnos si no nos centramos en la imagen que queremos dar. Ej. me encanta trabajar de forma autónoma y el puesto es para trabajar en equipo.

El propósito nuevamente debe estar en equilibrio para mostrar una visión de nosotros que esté relacionada con lo que valoran para ese puesto de modo que puedan reconocer en nosotros ese tipo objetivo o interés en la vida.

Ahora que sabes todo esto, ¿has ido con alma o con ego a las entrevistas? 🙂

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