“Soy el Sr. Lobo. Soluciono problemas”. Esta es la mítica frase que el veterano actor Harvey Keitel dice al presentar su personaje en la película “Pulp Fiction” de Tarantino. Por si no la recuerdas, aquí tienes el vídeo:

El Sr. Lobo es a quien se acude cuando hay un problema. Él sabe solucionarlo, él sabe qué hay que hacer, él es al tipo al que hay que recurrir para solventar un tema en concreto. Las empresas de hoy en día necesitan personas con esta capacidad, con la capacidad de dominar su oficio y resolver problemas.

LOBO_MONTAJE

Diseño de “Julieta sin Romeo”. Si te gusta, puedes hacer clic en la foto y comprar la lámina.

Y da igual cuál sea tu profesión: puedes ser administrativo, comercial, ingeniero, fontanero o mecánico, todas las profesiones sirven para solucionar un problema. Todas tienen la capacidad de aportar un valor específico en pro de ayudar a la empresa que decida apostar por él, pero, lamentablemente, no todos los profesionales tienen claro qué problema pueden solucionar.

Por mi profesión ayudando a que otras personas consigan el empleo deseado, me doy cuenta de que hay muchos buenos profesionales perdidos en un océano de indecisión y baja autoestima. Personas que son muy buenas en su oficio pero por algún determinado motivo ahora están sin trabajo, y según pasa el tiempo la desesperanza y la tristeza llega a ellas, hasta el punto de olvidar qué son capaces de hacer, qué problemas son capaces de solucionar, de reivindicar ese argumento incontestable por el que la empresa adecuada debe contratar sus servicios. Hay que evitar esta situación a toda costa.

Fíjate que he dicho “empresa adecuada”, muy a cosa hecha. No todas las empresas tienen los mismos problemas. Por ejemplo, una empresa en crecimiento necesita personas capaces de solucionar los problemas relacionados con la expansión empresarial. Una empresa con problemas financieros puede necesitar a alguien que solucione problemas relacionados con el área fiscal, crediticia o de cobro de impagados…  Todas las empresas tienen un problema que solucionar, y aquellas personas capaces de detectarlos y de presentar su candidatura como es debido, créeme que tienen muchas posibilidades a su favor.

Precaución con ser el Sr. Lobo y que se aprovechen de ti: un caso personal.

A mí misma me pasó hace tiempo, antes de emprender MejorartuCV.com. Contactó conmigo, atendiendo a una auto-candidatura que realicé, una empresa que siendo una pyme tenía una gran envergadura, una plantilla de varias docenas de personas y una importante facturación. Se encontraban en una fase de querer profesionalizar la empresa, de corte familiar, y tras ver mi candidatura contactaron conmigo como posible responsable del área de recursos humanos.

En un momento de la conversación con el propietario de la empresa, se me planteó que la asesoría externa laboral de la empresa recomendaba elegir entre dos convenios colectivos, ya que se regían por el Estatuto de los Trabajadores en ese momento. Me preguntaron mi opinión al respecto. Como aquello no dejaba de ser un proceso de selección y quería hacerlo muy bien, les pedí unos días para preparar el caso y documentarme como era debido.

Y así hice, estudié en profundidad todos los convenios que había sobre la mesa, las particularidades de la empresa y otros variables, y así pude defender, en una reunión posterior, que no era necesario elegir un convenio colectivo, y que de hacer caso al asesor y elegir uno, le supondría a la empresa una pérdida anual, por diferentes motivos, de más de 100.000 euros, por lo que recomendaba no hacer nada nuevo. ¡Imagínate los ojos como platos del empresario! Le argumenté perfectamente punto por punto mi respuesta y quedaron maravillados de como resolví el problema.

Al final no me contrataron, puesto que yo no quise aceptar un trabajo que, pese a apasionarme, iba a estar muy mal (pero que terriblemente mal) pagado pese a su responsabilidad clave. Como te decía, resolví el problema, pero no conseguí el empleo por uno u otro motivo y les hice una consultoría gratuita.

En resumen, se trata de saber, determinar y poner en valor qué problemas eres capaz de solucionar. Y eso es algo que hay que, primero, tener muy claro uno mismo, y después ser capaz de comunicarlo a las posibles partes interesadas, pero con la precaución de que no nos tomen el pelo y acabemos trabajando gratis.

¿Qué problemas solucionas?

.SUSCRIBE