Pues así es, es posible hacer una relación metafórica entre los distintos tipos de bombillas y los currículums de muchas personas. Espero que este ejemplo sea didáctico para que algunos candidatos puedan reflexionar sobre cómo es su CV.

depositphotos.com-SergeyNivens

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La bombilla y el CV incandescente.

Historicamente hemos conocido las viejas bombillas incandescentes, las de toda la vida con un filamento en su interior. Aún siguen usándose.

Es una bombilla muy económica en la actualidad, de hecho es la más barata, y se caracteriza porque es una bombilla que tiene una duración muy limitada, de forma que gradualmente va perdiendo capacidad de alumbrado hasta que finalmente se funde y ya no sirve.

Este tipo de bombilla me recuerda a ese CV tan frecuente que un reclutador puede encontrar en su día a día: el diseño es arcaico, con un “Currículum Vitae” en letras mayúsculas arriba del todo, y ojo, por diseño no estoy hablando de ponerlo bonito, sino de cómo está trabajado para que su composición resulte atractiva. Está hecho para cumplir con el propósito de tener un CV, simplemente eso.

Es un CV barato, no en términos económicos, sino que me estoy refiriendo a que se ha invertido muy poquito tiempo en su preparación. Apenas un “completar los huecos”. No ha habido esfuerzo en la realización del mismo.

Además, al igual que la bombilla, va perdiendo su capacidad de “alumbrado”. Así es, es un tipo de CV que pierde capacidad de llamar la atención a cada día que pasa, ya que sus competidores son mucho mejores, y cada vez menos empresas quieren un CV incandescente, de igual forma que cada vez menos personas compran bombillas incandescentes.

Es un tipo de CV que no tiene futuro, al igual que la bombilla incandescente.

La bombilla y el CV de bajo consumo.

Muy explotada por gastar menos energía eléctrica que las anteriores incandescentes de toda la vida. Entraron con mucha fuerza y fueron instaladas en hogares y empresas de medio mundo, llegando a convertirse en un standard.

Parecían unas bombillas estupendas, superando ampliamente a sus predecesoras tanto en durabilidad como en consumo, aunque por contra tenían un precio mayor y aunque muchas personas lo ignoraban, su interior es muchas veces altamente tóxico.

Aplicadas estas características a un CV me recuerda mucho a aquel que ha nacido bajo el amparo de una plantilla descargada de internet (ya sea en formato Europass o Americano) o que ha sido producido por una web fabricante de currículums o perfiles infográficos superguaysEl coste o esfuerzo se ha incrementado con respecto al CV, ya que ahora hay que buscar una web o plantilla, pero el resultado es bastante tóxico: estás aceptando un currículum que se ha fabricado en serie, no diferenciador, que no destaca lo mejor de ti mismo y al que no le has dedicado ningún tiempo para pensar si es realmente la mejor opción de presentarte al mundo. Es tóxico porque no es nutritivo. Es un CV que puede parecer atractivo, pero que no está construido para alzarte como un gran profesional en tu campo. Tu CV será uno más, a veces tan poco diferenciado del resto que causa la sensación de ya haber sido leído y descartado.

La bombilla y el CV LED.

La ganadora de las bombillas. Con la última tecnología tenemos desde hace un tiempo las bombillas con iluminación tipo LED, que permiten un alumbrado de gran calidad y al gusto del consumidor (luz fría, cálida, blanca, amarilla…), con una durabilidad en el tiempo tan extensa como nunca antes se había imaginado, aunque con un coste notablemente superior al resto.

También el CV tipo LED es el ganador. Seguro que ya intuyes los motivos: el coste es muy alto, lo que indica que ha habido que realizar un importante esfuerzo para tener un CV de gran calidad, se ha tenido que hacer una gran reflexión y ejercicio de análisis e investigación antes de escribir nada en lo que será el currículum. Un CV de este tipo no se hace en un par de horas, ni mucho menos, sé de lo que hablo 😉

Y al igual que las bombillas tipo LED pueden ofrecer diferentes tipos de luz, un CV LED también puede adaptarse perfectamente al contexto en el que debe desarrollar todo su potencial, pues entiende que cada candidatura es diferente y única, y como tal debe ser tratada. Y como puedes imaginar un CV bien trabajado para ti mismo y tus objetivos para mostrar lo mejor de ti mismo, mimado en cada detalle, adaptado y considerado para cada candidatura… es una excelente base para tener un CV duradero en el tiempo, no sujeto a modas ni caprichos temporales.

Como puedes imaginar el CV tipo LED es el que personalmente te recomiendo, es el que trabajo con quienes compran mis servicios y es para el que te aporto diferentes claves y reflexiones en este blog cada día. Un CV tipo LED conlleva un importante esfuerzo, pero sin duda merece la pena cuando sirve para conseguir el empleo deseado.

¿Qué tipo de CV tienes ahora?, ¿incandescente, de bajo consumo o apunta a ser todo un LED? 😉

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