En mi último post te mencioné que primero debes descubrir lo que tienes para poder alcanzar el trabajo que te guste. Por “lo que tienes” me refiero a todo: forma de ser, competencias, aprendizajes, experiencias profesionales y personales, etc. Todo suma, ya que aquello que no nos gustó no resta sino que simplemente nos deja ver más claramente aquello que si nos hace felices.

depositphotos.com-cookelma

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Si no has leído el post anterior te recomiendo que lo leas antes de continuar.

Vale, ya tenemos claro lo que nos gusta y lo que no. Para hacerlo más fácil, copiaría en una hoja todos los trocitos de papel en el orden que los has colocado. Empezando por lo positivo que esté en el número 10 de la escala y continuando hasta el 1 de la lista POSITIVA. Mi recomendación es que escribas seguido pero en rojo, negro, azul, etc. (vamos un color distinto) las cosas NEGATIVAS pero en esta ocasión comienzas por el 1, ya que al final de la hoja deben estar las cosas que bajo ningún concepto querrías que tuviera tu trabajo, es decir, aquellas que colocaste en el número 10.

¿Cómo utilizo la lista?

Busca en Internet las cosas positivas que has puesto, a ver qué resultados obtienes, es más eficaz si se ordenan por aquellas cosas que indicará una oferta de trabajo: competencias, tareas, funciones, estudios, etc. No las pongas todas de golpe, sino que puedes comenzar de una en una o hacer luego combinaciones entre ellas.

Otro modo, es poner las asignaturas y formación, ya que muchas veces pueden aparecer cursos o master específicos que indican el nombre de la profesión y dan información sobre el tipo de trabajo que pretenden ayudar a desarrollar o alcanzar. En ese caso, fíjate en el temario, si coinciden las asignaturas, etc. con cosas de tu lista y busca más información sobre ese puesto de trabajo que menciona, en ocasiones mencionan varios puestos totalmente diferentes, como pasa por ejemplo en un MBA.

Si Internet no te da resultado, todo es posible, busca en LinkedIn personas que tengan tus estudios, observa que más han estudiado, en qué trabajan ahora, si indican en su perfil funciones y tareas que tienes en la lista POSITIVA.

Que no te aclaras con las redes sociales o la búsqueda en internet, no importa. Acércate con tu lista a tu centro de estudios y pregunta si tienen orientadores profesionales, no todos tienen, en el caso de no tener, busca el profesor con el que más cercanía hayas tenido y pídele una cita. Lo ideal es que fuera el profesor de una de las asignaturas que hayas indicado que te gusta en la lista.

Si ya hace muchos años desde que estudiaste, puedes pedir consejo en el centro de educación y empleo que suelen tener las ciudades o consulta a algún profesor, a pesar de que no te conozca suelen ser personas que desean ayudar a otros, si das con alguien que no está por la labor, pues llamamos a otra puerta y listo. No dejes que nadie te frene o detenga, si no desea alguien ayudarte otro aparecerá que si lo haga. ¡No olvides que en ocasiones hay que luchar por lo que se quiere!

Al final, la clave está en no tener vergüenza y preguntar a tantas personas como sea necesario para obtener toda la información y poder realizar el trabajo que te guste de verdad, aquel que no te haga mirar el reloj para ver si puedes irte. 

Quizá, todo lo que reúnes te guíe hacia un empleo nuevo o inventado, recuerda que aparecen cada día nuevos empleos, los llamados empleos del futuro, por lo que si no encuentras nada que cumpla todo, quizá sea el momento de pensar si lo que te haría feliz no existe y has de crearlo. 😉