A lo largo de estos años he trabajado con cientos de personas en su búsqueda de un trabajo ideal, del trabajo de sus sueños.

¿Eres un candidato con miedo?

¿Eres un candidato con miedo?

En la mayoría de los candidatos podemos distinguir tres manifestaciones diferentes y sin embargo iguales puesto que todas tienen como raíz el miedo.

El miedo no es una emoción negativa como muchos piensan pues tiene un poderoso objetivo: protegerte. Y ante tal responsabilidad es normal que sea una de las emociones con más fuerza ya sea para paralizar o para impulsarte a actuar antes de tiempo.

Como te comentaba, este miedo aparece ante los cambios siendo normalmente mayor cuando se está desempleado aunque no se puede generalizar. Veamos las tres manifestaciones del miedo en los candidatos a ver si te identificas con alguno.

¿Eres un candidato con miedo?

Inseguridad:

Sin duda es uno de los principales miedos a la hora de buscar trabajo, por ese motivo muchas personas no se apuntan a ofertas o acuden a eventos y establecen relaciones de networking pues no se sientes seguros de su valía. El modo de protegerse en este caso es mediante la inacción y la clave para salir de ahí es el atrevimiento.

Vergüenza:

Ya hemos hablado en este blog sobre ello: lee el artículo aquí. La vergüenza es una emoción social que va ligada al miedo a sobrevivir si se es rechazado de un grupo. El miedo a que me digan que no hace que no me atreva a cambiar a llamar a las puertas de las empresas o a mostrar mis conocimientos y habilidades si es necesario. La clave para solucionarlo es mostrarte a los demás.

Control:

Este es uno de los más reconocidos por mis clientes de alta dirección. Lo que más les perturba es la falta de control del proceso de selección, de la información disponible, etc. La clave en este caso consiste en dejarse llevar.

Obviamente las claves así dichas parecen casi que una solución sarcastica y más de uno pensará “¡claro con lo fácil que es!”. En ningún momento he mencionado que sea fácil, simplemente menciono que es posible hacerlo sin demasiado esfuerzo gracias al coaching.

Las emociones son energía que pide movimiento, si focalizamos nuestra atención en la energía de la emoción y la utilizamos para otra cosa desbloqueamos esa energía y podemos avanzar. Detrás de cada clave mencionada debe haber un estudio de pros, contras, etc. digamos un plan de acción que determine el mejor modo de llevar a cabo esa clave.

De nada sirve que  un se atreva a ir a una reunión sin preparársela, que te muestres ante personas que no pueden “darte” el trabajo o que quieres  o que interpretes que fluir es pasar de todo y dejar que las horas transcurran sin hacer nada.

Y tú, ¿eres un candidato con miedo?

Un abrazo,
Sabina Serrano

#ÉxitoDirectivo