Es la metáfora que empleaba hace poco para expresarle a alguien la diferencia entre un CV personalizado y en el que cada línea y párrafo está meditado, considerado y personalizado con extremo detalle y otro que es un “copia pega”, una plantilla descargada de Internet o que ha sido generado por una web que replica formatos uno tras otro en un galimatías infográfico que probablemente ningún reclutador profesional está dispuesto a descifrar. Lo del CV 2.0 ó 3.0 es muy cool, pero se trata de encontrar trabajo, no de hacer cosas “tecno-guays” porque si. Herramientas en Internet para buscar empleo hay muchas y muy buenas, pero no todo el monte es orégano…

depositphotos.com-alphaspirit

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Los primeros, los personalizados y pensados hasta el último detalle, son los que diferencian, los que dicen aquí estoy, los que tienen gancho y sirven para vender al candidato. Son de elaboración de lujo, artesanal, limados y ajustados con esmero y dedicación, quedan tan bien como un traje a medida.

Los segundos, los de marca blanca, los que nadie diferencia, están hechos en serie, no hace falta pensar en ti y tu historia, en tus valores y en tu orientación profesional, simplemente hay que darle al botón de “hacer CV”. Es una “marca blanca” de currículum, como cuando vamos de compras y sabemos que esta camiseta a la última moda fabricada en un país exótico es bonita, pero solo nos durará, si llega, unos meses o unos cuantos lavados.

Con tu currículum no puede pasar eso. No tengas un CV de marca blanca, no aceptes rellenar los huecos con tus datos y hacer clic en “guardar como”. Y si lo aceptas, acepta también que no tendrás las mismas oportunidades de conseguir tu objetivo, porque aquellos candidatos que han trabajado su CV pasarán por encima del tuyo.

Disculpa si soy muy gráfica, pero es la realidad del día a día: una empresa, un reclutador, puede tener sobre la mesa varios cientos de candidaturas en cuestión de horas tras la publicación de una oferta de trabajo. En estas circunstancias hay que afinar mucho, y como puedes imaginar un CV en serie tendrá aspectos que lo relegarán a un segundo plano, a ese segundo plano que acaba en la papelera de reciclaje o en la destructora de papel.

No te estoy diciendo que contrates mis servicios de ayuda personalizada, en absoluto, te estoy diciendo que realmente estudies todas las fuentes de información (hay muchas, y como mínimo ya sabes que en este blog hay un nuevo artículo cada día) y elabores un CV ganador, que sea tuyo y solamente tuyo, que lleve tu huella impresa y sirva para reivindicarte como el mejor candidato posible.

Ya sabes que no soy muy amiga de los CV artísticos e hiper-creativos, pero hasta esos son una mejor opción que aquellos que son replicados sin sentido.

Como ves, estoy relacionando la importancia que tiene el CV con el concepto de marca personal, muy de moda últimamente e igualmente equivocado cuando no se habla de los criterios adecuados. Yo personalmente si pienso que un gran CV y el desarrollo de esta tan comentada marca personal son compatibles, una cosa no quita la otra, y es por eso que tu CV debe ser relevante y expresar que tu eres un profesional único, con mucho que ofrecer, con mucho que aportar y con las ideas muy claras acerca de qué eres y qué no eres.

No te conformes con ser uno más en el lineal de un supermercado o en el perchero de una tienda de ropa con otras 100.000 prendas idénticas, da un paso adelante, haz que tu CV y tu candidatura sean especiales, que no exista una réplica ni tu seas la réplica de otros.

original, sé exclusivo, sé tu mismo, lucha por ti, por tu imagen, por tu identidad, por lo que quieres ser, por cómo quieres ser percibido, por construir el mejor CV del mundo, por conseguir el puesto que más desees… y todo eso no se consigue con una plantilla ni con una máquina de hacer currículum de marca blanca, aunque te quieran convencer que es el último modelo.

Construir un CV ganador es duro, es complejo, lleva tiempo, requiere de investigación, de reflexión personal, muchas veces de afrontar miedos, realidades, de hacerse preguntas a uno mismo y explorar nuestros límites… Aún no hay software o página web que vaya a hacer esto por ti. Si no lo has hecho ya, te animo que te pongas manos a la obra. Será muy duro, pero te aseguro que el recorrido y el resultado será enriquecedor y te acercará, aún más, a tu objetivo deseado.

Ánimo, merece la pena, lo veo cada día. 😉