La mayoría de las personas se preocupa mucho por cómo termina y comienza el año. Se desean cosas buenas para el año que comienza, esto es normal y prácticamente todos lo hacemos, pero hay que tener cuidado los siguientes días del año.

Derechos de foto: Fotolia

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Por suerte para mí, no soy una de esas personas que cree que por cambiar de año todo va a ser distinto y van a cambiar las cosas, quizás por eso tanto la nochevieja como el día de año nuevo me dan más “igual” que a otros.

No me malinterpretes, creo firmemente que las cosas pueden cambiar, pero soy consciente de que estas no van a cambiar de un día para otro ni por arte de magia. Decía antes que hay que tener cuidado con los días siguientes a año nuevo, porque muchas personas suelen caer en la tristeza, frustración o incluso se sienten abatidas y deprimidas porque al mirar sus vidas ven que solo ha cambiado un número, en este caso el 4 por el 5.

No importa la meta u objetivo que tengas o te propongas, las preguntas que te realizaría serían las mismas, ya hablamos de fijar objetivos SMARTER a finales de año. Lo importante o la clave para conseguir los cambios que deseas en el nuevo año, es la planificación de una serie de acciones o tareas que te ayuden a acercarte o alcanzar tu objetivo. Lo que realmente comienza el día 1 son 365 días para poder hacer realidad tus objetivos, pasito a pasito hasta que los consigas.

Realmente no importa como acabases 2014 o qué tal fue el primer día de 2015, eso no marcará tu destino, a menos que te obsesiones en creer que según hayan sido esos días así te va ha ir el año. Yo por ejemplo el 31 estaba muy, muy, pero que muy resfriada y después de cenar me acosté para levantarme justo antes de las uvas. El día 1 como era de esperar estuve todo el día en la cama “sudando” el resfriado. Si por estos dos días tuviera que hacer una valoración y predicción del año que comienza seguramente no me habría levantado hoy (aún con dolor de cabeza y algo pachucha) a escribirte que tú decides tu camino y tu destino.

Ayer solo fue el día uno, ¿has pensado qué vas ha hacer con cada uno de los 364 días restantes? 😉

¡Dale a cada día un propósito y tu vida nunca carecerá de sentido!