Hay muchas personas que durante la búsqueda de empleo deciden estudiar y prepararse para unas oposiciones, la gran mayoría no consigue plaza y al continuar buscando trabajo indica en el CV que ha realizado oposiciones. Quienes si consiguen plaza suelen dejar de buscar trabajo porque ya han conseguido uno.

depositphotos.com-masterwilu

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Es importante pensar en todas las opciones y lo que implica la información que añadimos en el CV, ya que muchas veces cometemos el error de poner información que desde nuestro punto de vista es adecuada sin pararnos a pensar en la interpretación que le pueden dar otras personas. Veamos las distintas interpretaciones que puede hacer un seleccionador de las oposiciones.

De forma positiva:
Dificultad, esfuerzo, constancia e interés

En este caso se valora positivamente y suele suceder que el seleccionador sabe cómo funciona la preparación de una oposición, ya sea porque el mismo realizó alguna vez una o porque conoce a alguien cercano que la ha estudiado. En ese caso se valora el esfuerzo, el tiempo invertido, etc. Este caso es menos habitual y por lo general no se hace una valoración positiva de los candidatos opositores.

De forma negativa:
Perdiendo el tiempo

Suele pensarse que si se ha realizado una oposición y no se ha conseguido plaza es que no se ha sido el mejor. En una oposición (proceso de selección público) influyen muchos factores más allá de la nota del candidato, pero eso no lo sabe todo el mundo si no se tiene un conocimiento de cómo funcionan las oposiciones. Al final se da una imagen de pérdida de tiempo y de fracaso, ya que se está reconociendo que a pesar de haber invertido todos nuestros esfuerzos no hemos conseguido la plaza. Esto podemos atenuarlo o suavizarlo si indicamos la nota obtenida, pero incluso con esa nota la interpretación es la misma, no se ha conseguido el objetivo. Al final no se nos ve como una persona o candidato ganador.

Perfil de “funcionario”

Aquí hay que tener cuidado, porque se ha estado haciendo mucho ruido a raíz de la crisis en cuanto al perfil del “funcionario”. Muchas personas tienen una imagen en su mente de cómo es el tipo de persona funcionaria y he de decir que la mayoría no tienen una imagen muy positiva. Quizá yo por tener familia funcionaria y haberlos visto trabajar tengo una idea diferente, pero al igual que con otro tipo de información (edad, sexo, religión, política…) nos estamos arriesgando a la interpretación o imagen que tenga de los funcionarios el seleccionador y la empresa. En su mayoría los que tienen una imagen negativa, suelen pensar que el funcionario es una persona que desea hacer el mínimo trabajo posible, que en cuanto pueda se irá del trabajo a tomarse un café, a comprar al mercado, a hablar con la compañera/o, etc. También se ha mencionado mucho los días libres y permisos que tienen fomentando nuevamente esa imagen de persona pilla o listilla que busca juntar los puentes y festivos para intentar estar siempre de vacaciones.
Este es un tema polémico ya que en el momento de hablar de opiniones y valoraciones de otras personas suelen darse extremos. No es mi intención hacer hincapié en los motivos de esa publicidad, ni en si tienen razón o no las personas que tienen esa imagen más negativa, además no es ese el enfoque del post. Yo tengo una opinión positiva de los funcionarios y opositores, pero me consta que una gran mayoría de empresas y seleccionadores no, de ahí que explique y exponga la posibilidad real que existe de que se te valore como un candidato con perfil de “funcionario” si indicas las oposiciones.

Se va a ir

El principal motivo por el que no aconsejo indicar oposiciones es por la imagen que se transmite de querer conseguir ese otro puesto de funcionario. Eso implica o significa el decirle al seleccionador que vamos a estar en su empresa de forma temporal ya que nuestro objetivo es conseguir una plaza. Al margen de imágenes u opiniones sobre si es bueno o no ser funcionario, al final se trata de decir a la empresa que estamos apostando y hemos luchado (años incluso) por acceder a un puesto en otra empresa que no es la suya, en este caso es una empresa pública. Nadie quiere un empleado de “paso”, es muy costoso el proceso de selección y la formación del nuevo empleado y su tiempo de adaptación para pensar aunque sea por un segundo que en cuanto salga otra oposición lo intentará y quizá esta vez sí lo consiga y deje la empresa.

Es una cuestión de rentabilidad y le sucedería lo mismo a alguien que indique abiertamente en la entrevista o el CV que su objetivo profesional o sueño es un puesto de trabajo (que no exista en esa empresa) o una empresa concreta. No es rentable contratar a alguien que querrá irse en cuanto pueda, eso es todo.

¿Se te ocurren más razones y argumentos tanto a favor como en contra para poner en el CV que se estudian oposiciones? ¿Me dejas un comentario con ellas? 🙂