Ser constante en la búsqueda de empleo y mantener una rutina mientras permanecemos desempleados son sin duda acciones muy positivas. Tanto psicológica como fisiológicamente, mantener unos horarios parecidos a los que teníamos cuando trabajábamos hace que no sea tan drástico el cambio y nuestro cuerpo lo lleve mejor.

© Depositphotos.com - jamesgroup

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En mi opinión y la de muchos expertos, es recomendable que cuando se pierde el empleo se descanse unos días. La cabeza necesita entender qué ha sucedido y en muchas ocasiones no lo asumirá del todo hasta pasados unos meses de la pérdida de empleo. Pero lo importante en los primeros días es descansar para tener la mente clara.

El error que comete la mayoría de personas es comenzar al día siguiente a buscar empleo y a enviar su CV a todas partes, cuando ni siquiera se ha parado a actualizar el mismo y cuidar los detalles necesarios. En la búsqueda de empleo no se debe “ir como pollo sin cabeza“, sobre todo si se desea tener resultados. Tampoco es aconsejable llamar los primeros días a todos nuestros contactos, pues debes elaborar cuidadosamente la información que les darás y tener controladas tus emociones para no parecer deprimido, pasota, etc.

Puede que no le veas el sentido, pero es mucho mejor recuperar fuerzas unos días, hablar del despido con familiares cercanos, pensar qué recursos se tienen y analizar la nueva situación. Se pueden decidir o planificar formas de ahorro para ser previsores y también valorar si es un buen momento para plantearse qué quieres hacer con tu vida. 

Una vez se ha decidido seguir buscando el mismo puesto u otro distinto, se debe planificar la búsqueda de empleo, pero como mencionaba al principio es importante mantener una rutina que deberás transmitir a todas aquellas personas con las que vivas para no terminar sufriendo el “castigo del bueno” estando desempleado.

Si es posible, no deberías cambiar el horario que tenías de sueño y comidas en tu anterior trabajo, ni el lugar donde vives (si económicamente no estás tirando el dinero, claro). El motivo es que estás pasando por un período de transición en tu vida, un cambio que afecta a tu día a día, a la rutina que estabas viviendo.

En las transiciones como un cambio de empleo, divorcios, etc. lo más importante es el tipo de cambio, que en el caso de perder el empleo es negativo pues se asocia a una pérdida, incluso cuando ha sido uno mismo quién decide irse existe cierta sensación de haber perdido. El problema, es el estado de ánimo asociado a estos cambios, que comienza a un nivel en ocasiones superior a lo normal (si por ejemplo te hacían la vida imposible, no te pagaban hacía meses pero para tener derecho al subsidio por desempleo debías seguir ahí, etc.), puede terminar alcanzando niveles mínimos que si no se controlan podrían degenerar en depresión.

Hay 7 etapas en toda transición y es importante que sepas cuáles son, que son normales y que podrás superarlas.

1. No se está enfocado. Esto quiere decir que no ponemos foco (atención) en lo importante para superar un cambio, que es: analizar los causantes (fui yo o la empresa), analizar las emociones (me siento triste o alegre), analizar los pensamientos (son positivos o negativos)… Puede parecer una tontería, pero hay personas que por no centrarse en cada uno de estos aspectos, pasan semanas o meses sin aceptar la emoción, la causa, etc. y decidir asumirla o aceptarla para poder avanzar.

2. Negación u ocultación de emociones. Muchas veces para no herir a los que tenemos cerca no lloramos la pérdida o el cambio. Es necesario liberar emociones y hablar de ellas para valorar también si van en aumento o son normales. Por ejemplo, hay personas que se sienten culpables por sentirse aliviadas y esconden ese sentimiento que es normal, sobre todo si se ha pasado peor en los meses antes del despido que el propio día del despido. Otros sin embargo se sienten muy mal, pero fingen que no pasa nada y ocultan sus verdaderas emociones. El modo más rápido de superar esta fase es expresar que se siente y aceptarlo como algo normal pensando siempre que debemos seguir adelante.

3. El pozo. En esta etapa se tienen pensamientos y momentosno puedo más“. Lo importante es saber que no estás solo y muchos han pasado por algo parecido a lo que estás viviendo. Esta etapa se supera si se hacen ejercicios de autoconocimiento, pues dan perspectiva y muestran lo valioso que eres y que por estar en un pozo podemos no verlo.

4. Aceptación y despedida. Se asume todo lo ocurrido y se despide mentalmente la vida pasada, pensando y centrándose en la búsqueda de una mejora.

5. Tengo opciones. Si se ha pensado en la situación y aceptado, se está preparado para actuar. Con la información obtenida del autoconocimiento se comienzan a realizar planes y se organiza la estrategia para conseguir el nuevo empleo pues se está convencido de seguir adelante y de que es posible mejorar.

6. ¿Por qué? En esta etapa hay altibajos emocionales, pueden provocarse al no encontrar ofertas, al ser descartado, al no superar entrevistas, etc. Se necesita entender la situación y encontrar sentido y un significado a las cosas. Muchas veces hasta que no han pasado años, no te das cuenta que hubo trabajos que no debían salir pues de haberlos conseguido no estarías en ese trabajo mejor. Como dijo Steve Jobs: “no se pueden unir los puntos mirando hacia delante; se pueden unir únicamente mirando hacia atrás“.

7. Realización. Es la última etapa de la transición, supone un cierre del proceso y el comienzo de la nueva vida. Ya sea por conseguir el trabajo que se buscaba o por crear tu empresa la transición ha llegado a su fin y se continúa con normalidad la vida.

Hay personas que tienen la suerte de ir cambiando de un empleo a otro, pero para todos aquellos que se han visto o se encuentran en la situación del desempleo estas fases pueden ser fácilmente reconocibles.

*Nota: algunas personas pueden tener “recaídas” en las fases ya superadas, esto es normal y hay que centrarse en que se va avanzando. Puede ocurrir sobre todo al ser descartados en un proceso de selección, etc.

No importa el tiempo que lleves desempleado, analiza en qué fase te encuentras y trata de seguir adelante.