Ojalá el título fuera cierto y la naturaleza, la sociedad o nosotros mismos nos obligáramos a ser quienes debemos ser, pero la realidad es que cada día hay cientos de personas que se niegan a sí mismas. Siempre se decide incluso cuando decides no decidir y por lo tanto puedes decidir negarte o no a ti mismo. Puede que pienses que esto no tiene nada que ver con buscar trabajo, pero la realidad es que lo tiene que ver todo. ¿Qué trabajo estás buscando, uno que te niega o que te acepta a ti mismo?

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Me gusta ponerte ejemplos reales porque creo que transmiten mejor lo que quiero decir, aunque también hay fábulas e historias que buscan enseñarte lo mismo que quiero hacer yo hoy. El ejemplo de hoy lo conozco muy bien, pues voy a hablarte de mí misma, quienes me conocen desde pequeña pueden dar fe de ello, pero creo que si te explico que yo he vivido lo que te propongo al menos eliminaré esa barrera casi automática de “eso es muy fácil decirlo, pero seguro que tú no lo haces”.

Siempre he hablado mucho, teniendo apenas 3 o 4 años acompañaba a mi abuela a su peluquería y dicen las peluqueras que yo hablaba mucho y con “palabras y frases de viejo”. Según me cuentan, no lo recuerdo, solía darles explicaciones a cosas de las que se hablan en una peluquería (el día a día) y se quedaban muchas veces asombradas por mi forma de razonar o de ver las cosas tratándose de una niña tan pequeña.

Parece idílico pero no lo es, al llegar a la escuela todo eran castigos y minutos mirando a la pared porque “no se habla en clase”, frase que también te hacían copiar. Sacaba buenas notas en lengua (ortografía, gramática, etc.), historia y otras, pero lo que suponía un horror eran las matemáticas. No es un secreto que no todos sabemos hacer de todo (ni deberíamos me permito añadir).

Así pues, la cualidad con la que nací y que de forma natural hacía bien se convirtió en un problema y mis bajas notas en matemáticas captaban toda la atención en lugar de valorarse las buenas. No le echaré la culpa a nadie, pero a base de negarme los demás, terminé negándome a mí misma.

En la Universidad fui buena estudiante pero “había perdido la voz”. Con el deseo de buscar algo más pues pese a tener trabajo en RRHH no me sentía llena, plena o feliz, decidí estudiar un Master de Recursos Humanos, algo que cambió mi vida pues no se pedía silencio sino que se pedía que hablásemos. Por supuesto comencé a hablar y no solo eso sino que me di cuenta que lo que decía gustaba y mucho, que mis profesores me valoraban muy positivamente por las aportaciones que hacía.

A raíz del master observé que tenía muchas cosas que decir y que obviamente a todo el mundo no le gustarían, pero nunca he buscado que le gusten a todo el mundo mis palabras, con que aquellos que las necesiten puedan disfrutar de ellas y sacarles provecho yo ya soy feliz. También me di cuenta de que no era feliz ni lo había sido en las empresas en las que había trabajado aunque fuera como responsable de Recursos Humanos pues no me permitían hablar, no se me escuchaba.

He de decir que he tenido mala suerte en eso, pues he dado con empresas que solo veían números en sus trabajadores y costes en cualquier acción de Recursos Humanos, que equivocadas y perdidas están… por suerte sé que hay otras empresas que no son de ese modo aunque nunca haya tenido el honor de trabajar en una de ellas.

Verás, cuando decidí que no quería callarme más, que tenía que aceptarme a mí misma y luchar por aquello que se me había concedido mi vida cambió. De repente sabía qué quería hacer y eso hizo que buscase el modo de hacerlo, creéme lo más difícil es encontrar qué quieres hacer, el resto viene casi siempre solo. No es fácil escribir un artículo cada día, puede que creas que sí al estar acostumbrado a que cada día encuentras uno nuevo, pero a veces tienes poco tiempo, estás enferma o ha surgido un inconveniente que hace que tengas que “hacer milagros” para poder publicar, pero con cada artículo estoy comunicándome y eso me gusta.


¿Pero sabes qué? Soy muy feliz, nunca en mi vida me había sentido así pese a ganar un buen sueldo y ser la máxima responsable en la empresa, en comparación eso no era nada. No ha sido fácil llegar hasta aquí y he tenido que convencerme a mí misma de que no podía negarme siempre cuando otras personas me han dicho que no podría hacer esto.No les escribas, no vale la pena, a nadie le va a interesar eso, no vas a poder hacerlo, nunca te van a agradecer contenido gratis, no te va a leer nadie…“.

¿Sabes qué es eso? Miedo, no el mío, sino el de las personas que decían esas palabras. Verás siempre he sido buena aconsejando y guiando a la gente, solo que no lo aceptaba, no lo abrazaba como algo mío y valioso. He visto miles de CV y ayudado a muchos clientes que buscan trabajo y ni uno solo me ha hecho cambiar de opinión sobre las personas: “una persona es un tesoro y solo esa persona puede decidir aceptarse o negarse“. 

Quien le dice a otro que no puede hacer algo, no lo dice porque conozca a esa persona, lo dice basándose en la única persona que realmente conoce (él mismo). Por lo tanto cuando alguien te diga no puedes, compadécete de esa persona porque te está hablando de sus limitaciones y no de las tuyas. Si quieres algo y crees en algo ve y hazlo porque si algo es seguro es que si hay alguien que pueda hacer lo que te apasiona ese eres tú. Pero cuidado, pues debes prestar atención para no usar excusas o poner impedimentos que no existen y que lo único que terminan haciendo es mantenerte en esa actitud de negación.

No puedes negarte siempre, si sabes qué quieres, en qué eres bueno, te mereces el luchar por ello. Si uno acepta y abraza su fortaleza (no importa la que sea), solo hará que esta sea mayor y más poderosa, olvida las viejas enseñanzas que solo te decían que debías mejorar tus debilidades. Si gastas todo tu esfuerzo y energía en mejorar las debilidades serás un mediocre, pero si ese esfuerzo y energía lo inviertes en aquello que se te da bien… ¿hasta dónde podrías llegar?

La verdad es que no estaba (ni sigo estando) muy convencida de este artículo, no sé qué reacción (aceptación, rechazo…) puede causarte como lector el conocerme un poco más, pero creo que es importante para que puedas entender que cuando te intento ayudar o dar consejos para que encuentres ese trabajo que tanto deseas es porque sé que vale la pena la recompensa.

¿No crees que es hora de trabajar pensando en ti mismo, en aquello que de verdad te gusta hacer? 🙂