A la hora de hacer networking se recomienda mucho el tener preparado un discurso de unos 3 minutos (el llamado Elevator Pitch) que soltarle o más bien “vomitarle” a la persona contacto objetivo. No te equivoques, debes tener claro ese discurso y tenerlo preparado en función de la persona objetivo. Tal y como está la situación actual, la táctica que debes usar no sería decir tu discurso nada más presentarte.

©-Depositphotos.com-Porechenskaya

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La base para gestionar personas yo siempre la he encontrado en escuchar. Cuando dejas hablar a alguien y escuchas con atención puedes obtener una gran cantidad de información. Lo mismo sucede cuando quieres establecer contacto con una persona hasta ahora desconocida o retomar el contacto con alguien que hace tiempo no ves.

Verás, con esto de la crisis, hay cada vez más personas que abordan a aquellos contactos objetivo sin pensárselo dos veces. Te voy a poner un ejemplo de situación para que me comprendas un poco mejor. Imagina una charla o conferencia en la que coincides con alguien que te interesa.

Esa persona no sabe ni quién eres ni si quiere conocerte como persona. Te acercas presentándote con tu nombre y apellido y a continuación le indicas que te interesa mucho X sector o X profesión, que has trabajado de eso y que ahora estás buscando nuevamente un empleo. Soy proactivo, responsable, comunicativo, sé trabajar en equipo, etc. ¿De verdad crees que esa persona se ha enterado de algo? Nooo, está pensando seguramente algo del tipo “qué bien, otro que viene a soltarme su CV en 2 minutos“.

Para captar la atención de alguien debes demostrar interés primero por la persona y después por el profesional que hay detrás.

El  motivo es muy sencillo, si no le gustas como persona no le gustarás como profesional y a la inversa. La clave está en que quiera conocerte mejor y que te lo pida expresamente, ahí si tendrás toda su atención para decirle tu discurso de 3 minutos y seguramente si le has gustado como persona te preguntará y profundizará en conocerte mejor.

Ojo, que relacionarse con otras personas no es nada sencillo, si lo fuera todos tendríamos cientos o miles de amigos y no habría nunca discusiones o separaciones entre las personas. Nos afecta todo ya que somos seres muy complejos, el estado de ánimo, el tiempo que hace, etc. puede condicionar como percibimos las cosas.

Mi propuesta, usando la frase que dijo el Rey de España para darte un recuerdo o gancho a este consejo y puedas recordarlo, es que cuando te presentes a un contacto objetivo le muestres interés por conocerle y hagas preguntas sobre su persona, empleo, etc. y no menciones nada del puesto que estás buscando hasta que te lo pida.

Todos queremos nuestros 5 minutos de gloria (que no es otra cosa que sentirse escuchados) y aún va a ser más diferenciador cuando se los concedes a alguien acostumbrado a tener que escuchar a los demás sin que a nadie le importe su persona, sabiendo que si le hablan es por el cargo de RRHH o de Jefazo que ostenta en ese momento.

Por ello, prueba a pedir “me concedes 5 minutos para conocerte mejor” y a preguntar sobre la otra persona y no sobre ti mismo y tu CV. Requiere preparación, de conocer algo a ese contacto objetivo, como su puesto, empresas en las que ha trabajado, estudios, etc. pero la inversión de tiempo vale la pena. Si has demostrado interés en sus respuestas y le dejas hablar como si no quisieras nada más de esa persona antes o después te devolverá la pregunta sobre quién eres, etc. y ahí es cuando debes explicar lo que buscas.

Y ahora aplicándome el cuento, me callo y te dejo que te expreses en un comentario. 🙂