Seguro que muchas veces habrás visto usuarios de LinkedIn que junto a su nombre han puesto, entre paréntesis, una cifra (generalmente alta) que hace referencia al número de contactos que tienen en esta red. ¿Realmente esto sirve para algo además de presumir de algo que se supone que es bueno? ¿Prefieres ser “león” o “director”?

Derechos de foto: Fotolia

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A veces las Redes Sociales parecen auténticos circos ambulantes en los que podemos encontrar de todo. Cada uno debe tener su propia estrategia para utilizar LinkedIn, pero creo que es sensato pensar que, como en otros ámbitos, la calidad debe ser más abundante que la cantidad. De muy poco sirve tener 5, 6 ó 10.000 contactos si después no sabemos quiénes son, no hay intereses comunes o si nuestro único propósito es tener muchos contactos para poder presumir de ello. No se es mejor por ser más popular o tener tropecientos contactos, eso no acerca más a el empleo de tus sueños si se es un mero colector de perfiles.

Hay usuarios que junto a su nombre figura la palabra “LION”, que además de hacer referencia al fiero animal rey de la selva y estrella principal del circo, es una especie de acrónimo que hace referencia a LinkedIn Open Network, y no es una característica “oficial” que ofrezca LinkedIn, sino que son usuarios que se consideran “conectores” y que hacen gala de ello en su perfil.

Un LION parece ser que es alguien que acepta la invitación a conectar de cualquier usuario y que al mismo tiempo la visibilidad de su lista de contactos es pública. Es decir, dice a todos que si e intenta conectar con otros, porque se considera un “networker”. Básicamente se trata de querer demostrar “poder”, cuando en LinkedIn el poder no radica en la cantidad, sino en la calidad de las conexiones que establezcas.

Sin querer ser crítica con estas personas, ni mucho menos, me parece interesante la reflexión acerca de si esta actitud hiperactiva es la más adecuada para utilizar LinkedIn como auténtica forma de contacto no con todo el mundo, sino con aquellos perfiles que realmente puedan ser relevantes para tus intereses profesionales.

Existen otras personas que podríamos llamar “Directores”, a muchos nos les parece correcto su modo de actuar, pero deciden con mucho cuidado y mimo a quienes añaden como contactos, son personas que solo suelen contactar con otros que ya conocen o con aquellos que tras analizar su comportamiento, trayectoria, etc. deciden que cumplen lo que para ellos es importante. Los llamo directores porque siguiendo con la alegoría del circo, son estrategas, se preocupan por su alcanzar su objetivo y suelen tener los contactos organizados en carpetas según intereses, etc. y estos si suelen dirigir sus acciones de modo que consigan resultados.

Dime de qué presumes y te diré de qué careces

Así dice el tradicional refrán y creo que invita a pensar en este caso. Por mi experiencia trabajando con directivos y profesionales de muy alto nivel, observo que muchos de ellos evitan a los contactos que presumen de tener un gran número de personas en su red LinkedIn, porque piensan que integrarse en esa red no les va a aportar ningún valor y que van a ser meros números en una relación interminable de contactos: ¿qué valor les aporta unirse a la red de alguien que prefiere la cantidad sobre la calidad?

Mi recomendación general pasa por en primer lugar preparar un buen perfil de LinkedIn, que responda a nuestras necesidades y objetivos, para después establecer un plan estratégico orientado a resultados específicos y no dejarnos llevar por lo que hagan otros, puesto que cada persona tiene sus prioridades, objetivos y plan a seguir.

¿Y tú, qué prefieres ser en LinkedIn: un “león” o el “director”?