Como seleccionadora, reconozco que el tema de realizar anotaciones durante la entrevista de trabajo suele crear dos posiciones extremas entre los entrevistadores: a favor y en contra. Yo siempre trato de adaptarme al candidato, hay personas a las que les perturba enormemente que se tomen notas, y en estos casos prefiero “renunciar” a algún dato importante y mantener esa comodidad y confianza en el ambiente para poder conocer al candidato.

Ahora bien, dependiendo del puesto que esté entrevistando sí necesitaré tomar notas. Siempre suelo preguntar al candidato si le molesta que tome alguna anotación y lo hago si me da su aprobación. Hay ocasiones en las que me dicen “sí, me parece bien“, pero siempre observo la reacción de los candidatos cuando escribo, y si veo que se incomoda dejo de hacerlo por más que me haya dicho verbalmente que sí.

Pero vamos a lo que te interesa saber como candidato: qué es lo que anota el seleccionador durante las entrevistas de trabajo. Hay todo tipo de anotaciones, podríamos decir que hay tantas como tipos de entrevistador, pero se suelen dar las siguientes:

Notas de mal gusto e ilegales. 

Serán anotaciones de tipo discriminatorio e ilegales: edad, sexo, estado civil, quiere tener hijos, religión, etc. Las encontrarás normalmente en entrevistadores que suelen ser groseros y maleducados. Un entrevistador profesional sabe que no puede hacer ese tipo de anotaciones ni aunque la empresa se lo pida, se limitará a descartar al candidato sin poner estos datos en las anotaciones.

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Notas objetivas.

Estas son las que más suelo utilizar, sobre todo en perfiles IT, Project Manager, Directivos y Ejecutivos. Suelen estar relacionadas con falta de información en el CV, pues hay casos en los que de incluir esto en el CV no necesitaría anotar nada. Dependiendo del perfil serán programas informáticos, lenguajes de programación, volumen de facturación, número de personal a cargo, duración de los proyectos, importe económico que han gestionado, etc.

Notas de comunicación no verbal: gestos, movimientos, etc.

Yo no suelo valorar los movimientos porque necesito haber “calibrado” primero a la persona, algo que no se consigue en la primera entrevista por el sesgo que el estrés provoca en su comportamiento. Si la comunicación (explicación, argumento…) no va en sintonía con sus movimientos, tomo nota sobre la pregunta que ha provocado ese cambio e incongruencia entre comunicación no verbal y verbal, para volver a preguntar sobre ello después. Quién no indaga en la entrevista y se limita a quedarse con un “se cruza de brazos” no llegará a tener toda la información al quedarse solo con ese movimiento.

Notas subjetivas.

Que las hay. Son apreciaciones sobre la persona. En general son del tipo “buena impresión”, “mala sensación”, “transmite confianza”, “se muestra inseguro”, etc. Son subjetivas si no se acompañan de descripciones objetivas del comportamiento y respuestas del candidato. Aquí hay mucho de “intuición” o de “patrones registrados de conducta”: un seleccionador que ha visto cientos de personas tiene una idea de cómo se comportan aquellos que luego han sido los mejores. Lo que le permite identificar características, respuestas y modos de comportarse similares entre los candidatos.

Notas valorativas o de catalogación.

Las hay de todo tipo, un “+” a los candidatos que pasan el proceso, un “-“ a los que no. Una “carita sonriente” o triste, un “OK” o “Muy OK”, “Para 2ª entrevista“, “Finalista“, “Descartado“, etc. Yo realmente no soy partidaria de poner este tipo de anotaciones y menos aún en el transcurso de la entrevista, una vez se ha marchado el candidato, en el informe que redactaré ya especificaré si continua o no.

Algo importantísimo, las notas no deben escribirse de modo que el entrevistado las pueda leer, no porque estas sean malas y haya que esconderlas, sino porque sencillamente tratará de leerlas por curiosidad y eso lo distrae de la entrevista y hace que no esté centrado en las respuestas.

Mi recomendación, no trates de leer lo que escriben aunque puedas, relájate y tomate las notas como una “declaración de interés por ti” y no como “un juicio o valoración negativa”. Tanto si te toca un seleccionador que desprecia a las personas, como si te toca uno que cree en las personas, lo mejor que puedes hacer por ti mismo es pensar que está anotando porque le importas y se interesa en ti.

No por anotar algo quiere decir que no te escuche, quizá valora tu tiempo e historia y no desea olvidar nada, tanto si después serás el elegido como si no. Se puede llegar a entrevistar a unos 15 candidatos en un día, por lo que debes recordar que el entrevistador es una persona humana que necesita anotar cosas para no olvidarlas, eso reducirá tu estrés cuando veas que anota en la entrevista.