A la mayoría de las personas que están desempleadas, cuándo se les pregunta qué es lo que quieren, responden que quieren un trabajo. Pero eso no es verdad, lo que quieren es algo más que un trabajo, quieren un trabajo con unas características y condiciones determinadas. El problema es que muchas de estas personas no se paran a pensar en los matices y características del trabajo que quieren y eso se nota en la entrevista.

© Depositphotos.com-Piotr_marcinski

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No es la primera vez que me ocurre como seleccionadora, en el que tras hacer una entrevista telefónica o presencial dónde se explican las condiciones y todo lo relacionado con el trabajo ofertado, recibo una llamada del candidato diciendo que no le interesa. Lo más revelador de estas situaciones, es que esas personas por teléfono o en entrevista presencial están deseando trabajar y así lo demuestran, pero no han analizado lo que supone ese trabajo en particular.

Me explicaré: antes de ir a una entrevista, incluso antes de apuntarse a una oferta de empleo, uno debe tener claro qué condiciones y trabajo está dispuesto a aceptar, qué trabajo o condiciones desea y qué condiciones y trabajo no aceptaría bajo ningún concepto.

Los casos que más se han repetido, han sido personas que no habían valorado el coste de desplazarse a esa empresa cada día a trabajar, ocurriendo el dicho popular: “vale más el collar que el perro”, ya que en este caso, resultaba más caro ir y volver cada día a ese trabajo que lo que se iba a cobrar por el mismo. Sobre todo ocurre en las medias jornadas o en aquellos trabajos que están muy mal pagados.

Un motivo por el que debes saber que quieres realmente, es porque si vas sin saber qué quieres pueden notarlo en la entrevista. Muchas veces los seleccionadores preguntan por el tipo de disponibilidad, distancia del domicilio a la empresa, la realización de horarios partidos, nocturnos… buscando conocer si el trabajador tiene experiencia o ha tenido en anteriores trabajos esas condiciones. Pero también se busca ver si el trabajador ha pensado en esas posibilidades, en sus condiciones y consecuencias, ya que muchas veces la respuesta vaga a estas preguntas deja en evidencia que no se sabe lo que se quiere. Es tan importante conocer tu CV como preguntarse por todas las posibilidades y condiciones que podían darse en ese tipo de empleo al que se opta.

Para ayudarte a tener claro lo que quieres, debes buscar un sitio tranquilo y tener la mente despejada. No puedes hacer una valoración adecuada si estás preocupado y agobiado ya que este tipo de emociones nublan la razón y verás como válidas opciones que te saldrían caras haciéndote perder dinero o dañando tu identidad profesional.

He seleccionado, para ti, una serie de preguntas que te ayuden a saber lo que quieres.

13 preguntas para que sepas lo que quieres

1. ¿Cómo soy personalmente? (Como persona, mis cualidades)

2. ¿Qué aptitudes tengo profesionalmente? (Intereses, conocimientos, experiencias)

3. ¿Qué me gusta hacer? (Tareas, actividades, sólo, acompañado, conocido, desconocido…)

4. ¿En qué he tenido éxito y he fracasado en el pasado? (Logros y fracasos profesionales)

5. ¿Qué adjetivos me definen? (Positivos y negativos, tú debes conocerlos todos, al seleccionador solo le darás los positivos)

6. ¿Qué verbos de acción me definen? (Positivos y negativos, tú debes conocerlos todos, al seleccionador solo le darás los positivos)

7. ¿Qué habilidades, competencias y aptitudes tengo?

8. ¿Por qué busco trabajo? (Dinero, motivación, placer, orgullo, realización…)

9. ¿Qué representa para ti tu profesión y tu puesto de trabajo?

10. ¿Qué inconvenientes tiene mi trabajo o profesión?

11. ¿Qué beneficios tiene trabajar en esa profesión?

12. ¿Qué condiciones aceptaría? (Económicas, movilidad, horario…)

13. ¿Qué condiciones no aceptaría? (Económicas, movilidad, horario…)

Tienes alguna pregunta que añadir, ¿me ayudas a completar la lista?

Post-post“: puedes añadir la pregunta dejando un comentario, es la forma más fácil y rápida de completar la lista. 🙂