En la entrevista de trabajo suelen haber dos personas (en ocasiones más). Se suele pensar que si se cuida y prepara lo que se dice entonces se tendrá éxito. Lo que no suele pensar nadie es que el otro debe interpretar lo que decimos. Al final del 100% de lo que decimos solo controlamos el 50% ya que el otro 50% depende de la interpretación que hace el otro.

depositphotos.com-SergeyNivens

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Podemos coger la misma escena (una noticia o persona hablando) y que cada persona que lo vea y escuche tenga una opinión o interpretación diferente. Esto sucede porque la información se filtra a través de nuestros valores, experiencias, vivencias, actitud, etc.

Una gran ayuda a la hora de comunicarnos es el tono y la postura corporal ya que ayuda a facilitar la comprensión de nuestra intención al comunicar. Tanto en el CV como en la Carta de Presentación debemos ser mas cuidadosos porque solamente tenemos el medio escrito, la persona que lee no puede escuchar ni el tono ni ver nuestra postura o expresión para ayudarle a hacerse una idea.

Uno de los principales errores en las entrevistas es el asumir que el interlocutor tiene la misma información que nosotros o que va a entender a que nos referimos. Suele pasar que muchas veces callamos información por miedo a dar detalles cuando dichos detalles ayudarían a entender al seleccionador lo que queremos decir. Es por eso que siempre te insisto en cada pregunta que explico de entrevista que debes argumentar. No vale con quedarse con lo más breve, pero cuidado tampoco hay que estar media hora para responder a una pregunta. Ya vimos ejemplos a la hora de explicar los puntos débiles y como de importantes son los adjetivos positivos o negativos que utilicemos.

Hace poco, en el post “Lo siento, pero no vas a encontrar empleo“, sucedió algo curioso, porque aquellos que nunca me han leído interpretaron el  post como un ataque, falto de empatía y que solo buscaba hacer sentir mal a los demás. Por el contrario los que si me han ido leyendo notaron que el post era una llamada a la acción, a moverse, buscaba dar un toque de atención para que no se cometan los errores que menciono en dicho post. Como te decía esto es un ejemplo claro, ya que el tono algo más duro de lo habitual de mis palabras provocó distintas reacciones.

Esto es sencillo, como decía, el 50% es el mismo (texto del post) pero cambia radicalmente por el 50% de la interpretación que hacen las personas que lo leen. Nuestro cerebro filtra la información que recibe y dependiendo de nuestras experiencias, valores, actitud, etc. el resultado es uno u otro. Aquellos que ya tienen experiencia leyendo mis post y saben que trato de ayudar pasaron esa información por ese filtro positivo, buscando el mensaje, consejo, etc.

Los que no me conocen y además tienen una actitud defensiva o más negativa por las circunstancias que sean, al leer el post pasaron la información por ese filtro defensivo o negativo y el resultado es que su mente al usar ese filtro busca lo que les ofenda, invite a defenderse o les haga sentir mal.

Como ves al final no basta con controlar el 50%, debes tratar de asegurarte de que la otra persona entienda bien el mensaje por si como en el ejemplo del post lo filtra mediante un filtro muy diferente a tus intenciones, la comunicación por más positiva que tu pienses hacerla se volverá en tu contra.

No puedes permitirte que te suceda algo así en el CV o la Carta, algunas personas a veces buscan un modo de captar la atención del seleccionador pero deben tener en cuenta que no les conocen y que pueden no interpretar del mismo modo que ellos esas palabras. En la entrevista es más fácil, acompaña tu explicaciones con el tono de lenguaje adecuado según lo que quieres transmitir y con la comunicación no verbal ya sea mediante una sonrisa, una postura relajada, una mirada de interés o movimientos más enérgicos según el caso.

Recuerda: de todo lo que comunicas solo un 50% lo controlas tu, el otro 50% depende del filtro que use la persona que lo interpreta. 😉