Es curioso cómo la vida te guía si se lo permites de una forma sutil y cuidadosa, y también cómo la vida, en ocasiones, quizá por no actuar, decide ser más contundente contigo. Muchas cosas han cambiado Sabina desde que comenzaste a escribir en un blog un 6 de marzo de un no tan lejano 2013… entre ellas tú. Aquí estoy un lunes cualquiera escribiendo un artículo sentada delante del ordenador con el pequeño o no tan pequeño matiz de escribir para ti, directamente para ti… Sabina, porque…

Te quiero… FELIZ.

Te quiero FELIZ

Te quiero FELIZ

Sabina quiero decirte muchas cosas, quizá demasiadas para un pequeño artículo que pronto quedará escondido entre los cientos de artículos de este blog y los millones de entradas que viajan por el espacio que nos separa a todos dentro de internet. Al principio pensaste en escribir un artículo como los de siempre, iba a ser un artículo dando explicaciones, argumentos y tratando de “enseñar” a otros (qué inocente suenas a veces)  a perseguir sus sueños como tú lo estás haciendo, sin embargo te has permitido hacer algo que pocas veces te permites, hacer algo para ti.

¿Recuerdas cómo comenzó todo? Deseando aportar, queriendo dejar huella en el mundo, soñando porque tu vida valiese la pena (cuan equivocada estabas, como si lo que fueras a realizar fuese a darle sentido a tu vida, ¡si solo por nacer ya tiene sentido de sobra!, en fin…). Eran meses de ansiedad y agonía, de miedo a morir, de miedo a que fuera demasiado tarde, todo tenía que hacerse ya porque no había tiempo… Ya sabes que quienes han visto la muerte de cerca entienden lo que es eso y los que no, pues no y tampoco pasa nada.

Tras el comienzo del blog llegó la agitación, resulta que esto que haces gusta y no poco, los clientes se acumulaban y lo que empezó siendo un servicio por un precio simbólico llegó a cambiar su valor. Cada vez más directivos y personas con puestos importantes solicitaban tus servicios. El afán de mejorar y superación te llevó a realizar “locuras” como escribir en tu boda, en tu luna de miel o hacerlo sin descanso durante mucho tiempo. También recordarás aquellos meses de “temporada alta” en que apenas si dormías 6 horas por la cantidad de clientes que “tenías” que atender. Siempre el tiempo para los demás… ¿Y tu tiempo para ti?

Pronto llegaría esa sensación de frustración por querer dar más de lo que podías dar y al mismo tiempo ese daño que te causabas a ti y a otros al confundir el significado de la palabra amor. Muchas veces actuabas pensado que lo hacías desde el amor y eso, querida Sabina, no era del todo cierto. ¿Cuántas veces por sentirte “súper héroe” ibas por la vida salvando a todo el mundo? ¿Cuántos “yo puedo” o “yo me encargo” nacidos de esa sensación de “me necesitan”? Y sobre todo la eterna repetición de querer salvar a todos menos a quién realmente deberías salvar: a ti misma.

Otras veces has confundido el amar a otros con la idea de no poder decir NO, de no poder decir BASTA y de no fijar LÍMITES, qué grande la madre Teresa de Calcuta cuando decía “Yo doy hasta que duela, no más”, y es que cuando te duele ya no es amor Sabina, no puede ser amor darle a otro sufriendo tu y eso es algo que has vivido como cierto durante mucho tiempo, al igual que muchas otras personas.

Este año has cambiado en muchos aspectos, te has quitado miedos, creencias y muchas cadenas que te impedían ser feliz. Sigues evolucionando como todos, pero quizá ahora lo haces de un modo diferente. Sigues siendo Sabina y sin embargo quizá no te reconocerían si te comparan con la de hace apenas dos años. Has dicho muchas cosas que no harías y que después has deseado hacer, y muchas cosas que harías y después has descubierto que no deseabas para ti. Dijiste que no volverías a trabajar para “otro” y aunque realmente nunca trabajas para nadie que no seas tu mismo, has decidido volver a hacerlo.

Has recibido emails cariñosos con el cambio y otros no tanto, casi como fuera una ofensa salirte del papel de “Súper Woman” y pretender querer ser simplemente una persona “normal”. Si por decidir cambiar o mejor dicho aventurarte en un proyecto nuevo fueras la causante de la falta de confianza de otras personas en ellas mismas. Al principio te dolió ver que hay personas que sienten que les estás defraudando, es normal, sigues siendo una persona de carne y hueso, después solamente sentías compasión por dichas personas.

¿De verdad se puede creer que de tu éxito depende su seguridad al emprender? ¿Por ser capaz de vivir de tu sueño lo conseguirán también ellos? Creo que han confundido tus enseñanzas (o quizás nunca existieron como tales), pues siempre has dicho que “no puedes compararte con NADIE, eres único y puedes lograr lo que quieras al margen de que otros lo hagan o no”.

Es posible que quienes te leen tengan dudas porque no has dicho aún que no dejas tu “negocio” o que no piensas desaparecer… No has tenido un momento para anunciar que el motivo de tu escasa actividad desde hace unos meses (hasta fin de año, me atrevo a puntualizar) no es otro que estar pluriempleada asumiendo la dirección del departamento de Recursos Humanos de una gran empresa como PC Componentes y después en casa el resto del tiempo con la cantidad habitual de clientes de Sabina Serrano (porque cómo ibas a permitirte bajar el ritmo).

Estoy orgullosa de ti, de que por fin dejes a un lado el disfraz de Súper Woman y empieces a quererte más tú. De que ya no vayas a trabajar del modo que hacías hasta ahora, de que decidas avanzar y probar un nuevo modo de trabajar. Estoy deseando ver esos cursos que vas ha grabar en vídeo o esos tres sistemas para poder seguir ayudando a gente sin destruirte tú.

Sabina, es verdad que quería decirte muchas cosas al inicio de este artículo y sin embargo al final puedo resumirlo en unas breves palabras: “no importa si tienes éxito o no, no importa si te comprenden o persiguen,  no importa si aciertas o no porque lo que a mí me importa es que sepas que por encima de todo ¡Te quiero FELIZ!”

PD: si alguna de las frases de esté artículo sientes que es justo lo que necesitabas o que está escrito para ti entonces quizá en el fondo tu interior te está diciendo que ¡te quiere FELIZ! 🙂