3 cosas prácticas antes de una entrevista de trabajo

Tras haber entrevistado a cientos de candidatos y tanto en base a mi experiencia como a la de otros compañeros reclutadores que también te cuentan anécdotas, veo que hay 3 cosas que todo el mundo debería tener en cuenta y que pese a ser evidente que es importante son pocos quienes le prestan la atención adecuada.

Como verás, son cosas sencillas de cumplir y que no pertenecen estrictamente a lo que es la entrevista, pero si que afecta directamente:

#1. Utiliza ropa con la que estés cómodo.

Porque cuando no estás cómodo se nota, y el problema no es que se note, sino que eso produce una sensación de ansiedad e incomodidad en el candidato que finalmente termina afectando a su éxito en la entrevista.

Es frecuente ver hombres que han decidido usar traje, cuando no están acostumbrados, agobiados por el nudo de la corbata, o mujeres que sin estar acostumbradas a llevar tacones han decidido ese día llevar unos que les hace estar muy incómodas.

La recomendación aquí es clara: hay que vestir ropa cómoda y calzado al que estemos acostumbrados. Si para la entrevista es importante ir con traje y corbata, lo que se debería hacer es vestir dicha ropa con días de antelación e ir acostumbrándonos a ello, y no que parezca que vamos de estreno el día de la entrevista. En el caso de los zapatos, ocurre lo mismo, no nos compliquemos la vida con zapatos nuevos que pueden hacer daño o con tacones imposibles.

#2. Haz la digestión antes de acudir a la entrevista.

Una entrevista de trabajo suele ser un momento de nervios y de acumulación de tensión, y a algunas personas les afecta al estomago y deben ir al baño con urgencia.

No es fácil evitar esta situación tan incómoda, porque como sucede con la ropa, tener que ir al aseo antes de entrar a la entrevista no es negativo, pero lo realmente malo es que el candidato está muy incómodo porque desconfía de su estomago, de los posibles dolores estomacales e incluso puede afectar a su apariencia si tiene sudores fríos y esas sensaciones tan desagradables que suelen acompañar estos procesos de mala digestión. Además cuando se está malo del estomago se suele tener mala cara, se tiende a estar pálido, y no es bueno presentarnos a una entrevista con cara de enfermizos.

La solución parece obvia: no comas nada que te pueda sentar mal en las horas previas a la entrevista y no hagas experimentos con comidas exóticas o recetas de cocina cuyo resultado desconozcas. Asegúrate de hacer la digestión antes de enfrentarte a la entrevista. Tampoco es buena idea no comer nada, como hacen muchos candidatos, para evitar este problema, y es que tu cuerpo necesitará estará alimentado para poder realizar una buena entrevista, y sin haber comido nada seguro que no tendrás el cuerpo bien preparado.

#3. Ver la previsión meteorológica.

Tal cual, ya sea en el informativo local, en Internet o en una app para tu smartphone: necesitas saber si hay posibilidades de lluvia y qué tiempo va a hacer. Ejemplos de lo que puede pasar si no lo haces:

– Candidato que decide ir caminando a la entrevista, sin paraguas, y a mitad de trayecto comienza a llover. Llega a la entrevista empapado.

– Candidato que va a su entrevista en coche o transporte público. Se pone a llover de forma intensa en mitad del trayecto, y por muy cerca que le deje el metro o autobús o por cerca que pueda aparcar el coche, tendrá que pisar la calle y finalmente se moja.

– Candidato que decide ir caminando a la entrevista y desprecia que hay 35 grados de temperatura en la calle. Llega a la entrevista sudando como si hubiese corrido una maratón.

– Candidato que acude a otra ciudad para hacer la entrevista. Cuando baja del tren o avión, tras 3 horas de viaje, se da cuenta de que allí hace mucho frío y él no lleva abrigo. El resultado es que pasa un frío importante y esa incomodidad le hace perder foco sobre lo realmente importante y su objetivo: la entrevista.

En estos ejemplos el problema, por encima de la apariencia con la que nos presentamos a la entrevista, es que el candidato ya ha empezado mal el día y está realmente incómodo.

Como puedes ver, puede parecer una tontería, pero es mucho más importante de lo que parece. No dejes nada al azar para una entrevista y asegúrate de que al igual que preparas bien el contenido de la entrevista, todo lo que le rodea esté igualmente controlado al 100%, como estamos viendo.

¿Tienes alguna experiencia o aprendizaje que poder compartir en este sentido?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *