Claves para plantear el salario en tu nuevo empleo (Parte 2)

En el post de ayer ya comenzamos con las cinco primeras claves para plantear el salario en la entrevista. Aquí tienes las 5 restantes. Todas ellas son importantes para el resultado final que conseguirás al hablar del salario por lo que trata de tenerlas todas en cuenta.

#6 Mantén la serenidad y no expreses tu emoción.

Muy relacionado con el punto anterior. Imagina que te presentan una oferta que dobla tus expectativas… ¡menuda alegría!, ¿verdad? ¡Pues que no se note!

Si cuando el entrevistador o el directivo de turno que realiza la oferta en firme aprecia que tu cara esboza una sonrisa desmesurada de oreja a oreja, es posible que piense que se ha pasado ofreciendo salario, que tal vez estén sobrevalorando tu valía o que se esté equivocando por alguna parte. Por eso mantén la serenidad, tu rostro debe ser amable, como siempre, pero no que parezca que te acaba de tocar la lotería. Además, si la diferencia con lo que pensabas y ofrece el mercado es muy alta plantéate si has averiguado todo de la oferta. No serías el primero que acepta un salario y «condiciones» y luego se da cuenta cuando comienza el trabajo que no están pagadas las exigencias reales del puesto.

#7 Cuidadito con las mentiras.

Ya sabes que nunca te recomiendo mentir ni en tu CV ni en una entrevista, ya que ciertas mentiras se pueden detectar con facilidad. Si al hablar de salario se plantea cuál fue tu último sueldo y piensas que es buena idea inflarlo un poco para tener más margen negociador… ¡no te pases! Más que nada porque el mundo es un pañuelo y con un par de llamadas un reclutador profesional puede conseguir un contacto que le confirme si esa información es más o menos cierta o no.

También se ha de tener cuidado por si la nueva empresa pide un justificante probatorio. Conozco el caso de alguien que se excedió diciendo que su salario anterior era X, y como era muy superior a la media del sector le pidieron una nómina a modo de justificante para poder igualarlo… pues por eso es mejor no mentir.

#8 Las mejores decisiones se toman en frío.

En puestos de determinada responsabilidad, lo habitual es que tras el proceso de selección al candidato preferido se le plantee una oferta salarial. Que te planteen la oferta no quiere decir que tengas que contestarla de inmediato, no lo olvides. Lo habitual es conceder, al menos, uno o dos días, pero si aprecias que quien presenta la oferta parece esperar una respuesta inmediata, pídele tu ese tiempo extra, si es profesional lo comprenderá y hasta le agradará que seas una persona que no es impulsiva, especialmente si vas a ocupar un puesto con responsabilidades.

Hay que pensarlo bien, tener la mente despejada y quizá consultarlo con la familia y personas allegadas. Si el reclutador no está dispuesto a dar ese tiempo, desconfía, ¿qué prisa tiene?, ¿por qué no te deja pensarlo?, ¿acaso no desean que estés 100% seguro de  tu decisión?

#9 Intenta no ser el primero en hablar de cifras.

Cuando un entrevistador plantee qué salario estás pensando, una buena opción pude ser utilizar una pausa para a continuación revertir la pregunta: «¿en qué nivel salarial estaban ustedes valorando este puesto?«. Si insiste, recuerda los consejos que vimos en anteriores artículos: mejor es siempre hablar de franjas, de forma que dejemos una puerta abierta al consenso. Eso si, que la cifra inferior de esa franja sea realmente satisfactoria para ti.

#10 La práctica hace al maestro.

Al igual que la entrevista es un asunto que debe practicarse, el cómo se responde a esta cuestión en concreto también debe ser materia de ensayo: debe sonar de forma creíble, natural, sin pasar un mal rato, sin sonrojos y con confianza. Hay que practicarlo, ¡hay que darle la importancia que tiene!

¿Qué estrategia es tu favorita para plantear este asunto del salario? 😉

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