¿Cómo responder ante una oferta de salario?

En un post anterior introduje algunos conceptos sobre la pregunta del salario en una entrevista, en ese artículo trataba sobre todo de qué hacer si no se nos dice una cifra. Pero hoy en este artículo quiero tratar justamente el tema del salario cuando el entrevistador o reclutador te hace una oferta de salario a la que debes responder.

Responder a una oferta de empleo en la que piden que indiques el salario

En muchas ocasiones se «obliga» a los candidatos a pronunciarse al enviar su CV al pedir que se indique el salario deseado. Esto es lo mismo que decirte que si no incluyes el salario directamente eres descartado y no necesariamente es porque la empresa desee pagar poco.

Hay candidatos que por miedo a pedir mucho o poco, no envían esta información, cuya finalidad además de conocer en qué grado conoces lo que se ofrece en ese tipo de empleo y sector, busca ver si cumples los requisitos y has leído la oferta con atención.

Mi consejo es que respondas, recuerda que debe hacerse en salario bruto anual deseado. Pero el truco en esta parte, siempre que puedas, es responder dando una banda salarial. En lugar de aferrarte poner un ejemplo: a 15.000€/bruto pensando que si pides más serás descartado, plantea una banda salarial. Indicando el salario deseado entre 15.000 y 18.000 €/ bruto al año. Obviamente esto es un ejemplo, la banda salarial dependerá del puesto al que se aspira, pero si leíste el artículo sobre la pregunta del salario que mencioné al principio del post, habrás visto que hay opciones de tener una cifra aproximada sobre la que construir tu banda salarial.

Responder cuando te ofrecen mucho más dinero del que habías pensado

Antes de nada, debes mantener la calma y tratar de que no se te note que es más de lo que esperabas. Si el salario está justificado darías a entender que no te valoras lo suficiente y de notarlo el entrevistador pensará que compró algo muy caro y se sentirá decepcionado contigo. Un pequeño truco que se utiliza al negociar, es reaccionar de forma calmada y hacer preguntas al otro como si estuvieras valorando realmente si te interesa.

Es un modo cortés de no decirle al otro que se equivocó y habrías aceptado menos. La sugerencia es que preguntes por las condiciones que hayan mencionado antes y pidas repasar juntos las funciones y responsabilidades. Simplemente para parecer que estás valorando toda la información (como si usaras una balanza) para compararla con el salario. Para terminar puedes decir que si esas son las condiciones y responsabilidades, entonces, te parece un salario adecuado.

¡Ojo! Es importante que preguntes, pues muchas veces las sorpresas llegan después y el salario ofrecido era tal porque incluía tareas, responsabilidades o condiciones laborales que realmente hacen que se deba pagar eso o que incluso hagan que acabes mal pagado pese a tu idea inicial.

Responder cuando te ofrecen mucho menos dinero del que habías pensado.

Quieres trabajar y eso lo puede pensar todo el mundo, pero el entrevistador conoce o puede intuir hasta qué punto estás «necesitado» de trabajo. Es un juego sucio, pero todos sabemos cuánto duran las prestaciones y puedes saber si un candidato no percibe nada en absoluto. Que necesites trabajar no quiere decir que debas aceptar cualquier trabajo, te aconsejo que leas estas 13 preguntas para saber lo que quieres, no vayas a terminar pagando por trabajar.

Un modo de quitarle la idea al seleccionador sin dar sensación de abundancia económica, es hacerle creer que has estado haciendo pequeños trabajos o colaboraciones en empresas de conocidos durante este último período pero sin llegar a tener contrato o indicar que tu pareja trabaja o cosas así, para que crea que no estás necesitado de dinero. Pero por desgracia si es la política de esa empresa seguramente no te interese trabajar ahí, pues solo estarás viendo la punta del iceberg si ya en una entrevista te están «despreciando» al hacer una oferta que roza lo ridículo.

Nuevamente, debes mantener la calma y pedir que te enumeren las tareas, funciones y demás para poder, llegado el caso, preguntarle al entrevistador si él cree que todo eso que piden vale tan poco. Por supuesto si haces eso pueden pasar dos cosas que fuera una prueba y valoren tu capacidad de negociación o que fueran en serio y pierdas el puesto. El camino de en medio sería preguntar si se podrían mejorar otras condiciones que no sean salario del tipo horario, percibir una cantidad variable si consigues cumplir objetivos, etc. Nuevamente pasarán dos cosas, si el salario se justifica porque la empresa está asfixiada y no porque desprecien a los trabajadores seguramente buscarán un modo de compensar esa cifra, o sino, bueno, serás descartado.

En algunas ocasiones no sabrás cómo es la empresa realmente hasta este momento, pero si mantienes la calma y eres educado y planteas las preguntas poniendo en valor todo lo que has de realizar, puede que la empresa, si la diferencia entre lo que ofrecen y lo que pides no es mucha, busque llegar a un acuerdo.

¿Has vivido alguna situación en la que te ofrecía muy poco o muchísimo? ¿Cómo reaccionaste y qué sucedió al final? 🙂