Como tener una vida valiosa (parte 2)

Si has llegado directamente a esté artículo debes leer y trabajar primero con lo indicado en este otro artículo.

Hemos hablado sobre cómo tener una vida valiosa, para ello explicamos que vivir una vida valiosa depende de cada uno de nosotros. Requiere conocer cuales son nuestros valores, qué realmente queremos en nuestras vidas. Una vez tenemos claros cuales son nuestros 10 valores principales llega el momento de pasar a la acción.

Qué debe pasar o no pasar para sentir que tienes una vida valiosa

Es importante que uno perciba que está cumpliendo sus valores, que por decirlo de otro modo, los honra cada día. A pesar de ser 10 los valores que tienes no es difícil de cumplir cada día con algunos sino con todos ellos, claro está que debemos hacer el esfuerzo de pensar en el modo de cumplir con ellos. Se trata pues de responder a las siguientes preguntas para cada uno de los 10 valores:

a. ¿Qué tiene que pasar para que cumplas con el valor X?

b. ¿Qué no tiene que pasar para que se cumpla ese valor X?

La clave importante a la hora de responder estas preguntas es que debe depender de ti. Cada una de las cosas que deban pasar o no pasar deben estar bajo tu control, ya que si no no solo no conseguiremos una vida valiosa sino que viviremos una vida «penosa» ya que seremos víctimas de los demás o de las circunstancias.

Imagina que tu valor es la Felicidad y respondes a las preguntas de este modo: a. Lo que tiene que pasar para sentirme feliz es que salga el sol, b. lo que no tiene que pasar para sentir Felicidad es que no llueva. Ninguna de las cosas que han de suceder para que experimentes Felicidad dependen de ti, y como vivas por ejemplo en Galicia donde suele llover más que salir el sol estarías «condenado» a ser infeliz.

Siguiendo con el mismo ejemplo, las respuestas valiosas serían: a. cantar y bailar una canción, y b. escuchar noticias negativas, música triste, etc. Son valiosas estas respuestas porque yo tengo el control de ponerme a cantar y bailar una canción cada día, pase lo que pase y puedo apagar el televisor o la radio si comienzan ha hablar sobre temas negativos o tristes. Yo controlo estas acciones que honran mi valor, no son las circunstancias ni otros los que tienen ese poder.

Como tener una vida valiosa cada día

De las respuestas que has dado antes, deberás escoger aquellas que te resulten fáciles de llevar a cabo cada día. Quizá una de tus respuestas además de bailar y cantar pueda ser sonreír, esta segunda acción es más fácil de realizar cada día, pues puedes hacerlo de camino al trabajo, en tu trabajo o mientras esperas en un supermercado tu turno para pagar. Esta acción requiere menos tiempo que la de bailar y cantar, si apenas puedes sacar 5 minutos al día para hacer esa acción no estarás poniéndolo fácil para honrar tu valor. Esa opción es válida, pero la pondrás como opción para los fines de semana, pues eso honra tu valor de Felicidad y si tendrás tiempo de llevarla a cabo.

Mi recomendación, por eso lo he separado en dos apartados, es que pienses en todas aquellas ocasiones que sentías ese valor, qué sucedió, qué hiciste, qué no pasó, etc. Trata de dar todos los detalles posibles. Cuanto más rica sea tu respuesta más opciones tendrás para utilizar en tu día a día, ponlas en una lista. Quita de esta lista aquellas opciones que no dependan al 100% de ti. Después de todas las que dependen de ti crea un orden según su facilidad para cumplirlas. Algunos parámetros que ayudan a saber si es fácil o difícil son: el tiempo que requieren sea poco o mucho (ejemplo: 5 minutos o 1 hora), si son necesarios recursos ajenos a ti o no (ejemplo: tener una radio o usar mi propia voz para cantar), si puedo hacerlo en cualquier lugar o necesito estar en un sitio concreto (ejemplo: sonreír por la calle o bailar en mi habitación).

Los parámetros para determinar la facilidad de cada opción también los decides tú. Por ejemplo alguien que no sienta nada de vergüenza puede ver como fácil y accesible el ir cantando y bailando por la calle mientras que otra persona solo lo haría en su casa y si está solo que no lo ve nadie.

La clave está en elegir 2 ó 3 acciones que te ayudan a honrar ese valor cada día o a ser posible 2 días cada semana como mínimo. Con todas estas acciones toca crear un plan para ponerlo en marcha, este plan consiste en pensar en cada día de la semana y ver en qué momento del día puedo realizar cada una de esas acciones. Al principio costará cumplirlas cada día porque nos dejamos llevar por las prisas, la rutina, etc. pero vale la pena intentar cada día cumplir alguna de ellas. Trata de no olvidarte, ponte alarmas o avisos que te lo recuerden y poco a poco las convertirás en tu rutina y hábito y dejarás de necesitar que te lo recuerden y avisen. Y lo mejor de todo es que comenzarás a vivir una calidad de vida mayor, comenzaras a tener una vida valiosa de verdad.

¿Quieres tener una vida valiosa? ¡Depende de ti! ¿A qué esperas?  😉