Cuando el trabajo voluntario es un plus a tu CV

Últimamente he tratado, para un proceso de selección, con perfiles de recién licenciados o de incluso personas que están en su último año de carrera. Es en este tipo de perfiles sobre todo donde los pequeños detalles marcan más la diferencia ya que la experiencia profesional en muchas ocasiones es inexistente.

El CV de la mayoría de candidatos para este proceso de selección, estaba cortado por el mismo patrón, con más o menos acierto habían volcado en una hoja sus méritos académicos y alguno incluso alguna experiencia profesional, normalmente no relacionada con el trabajo a desarrollar y para el que habían estudiado y trabajos part-time para pagarse los estudios, lo cual es destacable y a un buen reclutador le aporta valiosa información.

Pero luego hay unos pocos candidatos, apenas un par de ellos, que pese a estar en su último año de carrera logran presentar una imagen de experiencia profesional muy relevante, a través del trabajo voluntario. Te quiero hablar de este tipo de experiencia como trabajo voluntario.

Ojo, no hay que confundir el trabajo voluntario con trabajar gratis o dejando ser engañado por una oferta de «eterno-becario-a-40-horas-para-ahorrar-un-sueldo».

Me refiero a ese trabajo voluntario que el candidato ha realizado en sus horas libres, en tareas relacionadas de forma más o menos directa con su profesión y que, cuando una empresa ve ese currículum, dice: aquí hay alguien que no ha quedado atrás y ha dado un paso al frente.

Uno de los casos consistía en un traductor, que había compaginado sus estudios en la Universidad con la traducción voluntaria de vídeos de conferencias TEDx y participando en la traducción de documentos para ONGs y organizaciones sin fondos. Lo que quería era utilizar sus conocimientos para ayudar a otros, pero le fue muy útil, ya que este candidato había conseguido gracias a esto estar por encima del resto… ¡ya se había forjado una mínima experiencia profesional!, ¡ya sabía lo que era trabajar en un entorno profesional!

Gracias a ese interés demostrado en compartir, aprender y empezar a desenvolverse profesionalmente cuanto antes le ha servido para posicionarse muy bien en dicho proceso de selección y probablemente sea el elegido por el contratante.

Pero para destacar con un trabajo voluntario de este tipo no hace falta ser joven o estar acabando los estudios. También he visto el caso de personas en situación de desempleo que han aprovechado algo de su tiempo para desarrollar trabajos de este tipo. Te pongo un ejemplo del que he tenido conocimiento recientemente:

Profesional de la logística, con muchos años de experiencia siempre trabajando en la gestión de grandes almacenes. Cuando se quedó sin empleo, decidió que daría parte de su tiempo a hacer algo útil y solidario, y así comenzó a colaborar como voluntario en un banco de alimentos, con el ánimo de ayudar con sus manos en las tareas que le pidieran. Una vez estaba allí ayudando, detectó que el sistema de organización logística del almacén era mejorable, y tras pedir permiso se puso manos a la obra, con el resultado de haber conseguido optimizar considerablemente todos los procesos de logística, de forma que ahora ese almacén del banco de alimentos trabaja de forma más eficiente y productiva, lo cual es todo un éxito dados los pocos recursos que tienen en su día a día.

El propósito de esta persona no era el de incrementar los logros en su CV, pero qué duda cabe que ha conseguido ganar en experiencia personal y profesional y que este hecho podrá ser bien valorado en un próximo proceso de selección.

Cuidado, no defiendo que se sea voluntario con la finalidad de dejar una línea bonita en el CV colaborando con una ONG, si es falso o interesado se notará al hablar de ello en la entrevista. Pero sin embargo, es posible que podamos tener una buena experiencia profesional no remunerada que sea útil de cara al crecimiento profesional y personal de cada uno. El trabajo en actividades de voluntariado es muy bonito, pero  solo si se hace priorizando una sana intención, si no es así, mucho me temo que no es la actitud más adecuada y que pasará factura.

Estos son solo un par de ejemplos, pero seguro que en todas las profesiones hay posibilidades de compartir y crecer al mismo tiempo, ¿conoces algún caso? 😉