El riesgo de innovar en una entrevista de trabajo

Hoy voy a compartir contigo una anécdota que me contaba un asiduo lector del blog hace unos días y que puede resultarte muy enriquecedora de cara a futuras entrevistas de trabajo. Obviamente él me ha dado permiso para ello 😉

Estaba esta persona en un proceso de selección para un importante fabricante de especias de alimentación, y aspiraba a un interesante puesto de jefe de departamento. Ya había superado una primera entrevista con una consultora de selección, una entrevista en inglés, y unos tests de actitud y aptitud. Ya solo quedaba una entrevista final con la empresa, y en esa fase le habían comentado que apenas eran tres candidatos los finalistas.

Pensó mucho en que debía hacer algo impactante en esta entrevista con el director general de la empresa, y entonces leyendo un libro encontró una acción que quiso llevar a la práctica: llevar consigo un objeto que fuese valorado por la empresa y utilizarlo como gancho en la entrevista para causar un gran impacto. Y eso hizo, investigó la gama de producto de esta fábrica y descubrió que tenían un producto muy exclusivo, de especias envasadas en recipientes cerámicos artesanales, que solo se vendían en tiendas «gourmet». Compró el producto tan exclusivo y se presentó con él en la entrevista en un céntrico hotel de la ciudad.

Aguardó unos minutos hasta que lo llamaron, y fue entonces, al entrar en la sala, cuando descubrió que el director general estaba acompañado de dos asesores empresariales, que fueron quienes dirigieron la entrevista, mientras que nuestro amigo el candidato no sabía que hacer con el especiero que llevaba y que pretendía usar como gancho, porque lejos de abortar su intención, sacó el especiero de la bolsa que portaba y lo puso encima de la mesa ante la incrédula mirada de sus interlocutores. De repente aquello se convirtió en una situación incómoda en la que los entrevistadores no entendían de qué iba aquello y el candidato enmudeció por los nervios de ver que estaba quedando en mal lugar.

Imaginaos la situación: él pretendía ser innovador, llevar un producto de la empresa que impactara en su posicionamiento como candidato, y lo que consiguió, al llevar el producto, fue que el objeto pasó de ser un intento de gancho a ser un lastre que poco a poco le hundía, ya que no hacía más que pensar que estaba haciendo el ridículo.

Esta historia concluyó en que finalmente no lo contrataron para el puesto, probablemente el asunto del objeto que llevó consigo no tuvo influencia en que lo descartaran, pero en lo que si influyó fue en cómo afrontó la entrevista, pues pasó en 2 segundos de ir confiado en su estrategia a estar nervioso y verse descartado él mismo. Y eso es algo que un entrevistador experto caza al vuelo: un candidato inseguro de sí mismo no suele ser la mejor opción para un puesto de responsabilidad.

¿Qué aprendizaje podemos extraer de esta anécdota?

Pues que innovar y querer hacer algo diferente está muy bien, pero tiene sus riesgos si no controlamos la situación. Probablemente esta persona debía haber ensayado su entrevista con anterioridad, quizá tenía que haber explicado a sus amigos y familiares su estrategia y escuchar sus opiniones, las cuales quizá le hubieran hecho ver que aquella idea no era tan brillante como él pensaba.

También podemos aprender que en una entrevista debemos estar muy activos a lo que está ocurriendo. En este caso, si nada más entrar en la sala y empezar la entrevista observas que el ambiente no es el que esperabas para poner en práctica esta iniciativa… ¡no sigas adelante y adáptate a la realidad! Con toda seguridad hubiese sido mejor dejar el objeto dentro de la bolsa en un segundo plano que hacer lo que hizo finalmente.

En una entrevista finalista el gancho debes ser tu mismo, has llegado hasta ahí tras varios filtros y les gustas tal como eres, ¿crees que es un buen momento para hacer experimentos? Quizás sea buena idea recordar el dicho popular español «los experimentos en casa y con gaseosa«, ¿no crees? 

Por último está muy bien que un experto diga en un libro que para captar la atención hay que llevar algo de la empresa, pero no se puede tomar al pie de la letra ya que depende de la empresa, cultura de la zona y demás puede ser totalmente contraproducente. No digo que no esté bien innovar o que no se deba hacer, pero siempre con asesoramiento de un experto o si no se tiene un experto explicando a varias personas la idea a realizar.

Y tu, ¿Has hecho algo innovador que saliera mal en la entrevista? ¿y que saliera bien?

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