¡Evita 7 estos errores comunes en LinkedIn!

Hemos hablado muchas veces de lo importante que es tener un buen perfil de LinkedIn y trabajar con él para mejorar nuestras posibilidades de encontrar empleo. Hoy te presento 7 errores que son muy comunes en el uso de esta potente herramienta y que continuamente estoy viendo tanto en las personas que contratan mis servicios como en la interacción que tengo con cientos de perfiles de LinkedIn como usuaria.

#1 No tener foto, o tener una foto poco adecuada.

He tratado este asunto en muchas ocasiones anteriormente, y como sabes defiendo que poner la foto no implica participar en un concurso de belleza, sino que aparezcas presentable y como alguien en quien se puede confiar. Una foto normal, simplemente.

Y lo de foto normal es importante destacarlo, pues son incontables las personas que ponen fotos con un fondo dudoso (bares, bodas, etc.), en poses poco indicadas (posando en un sofá como si se fuese portada de la revista «Hola») o incluso la foto de graduación, con toga y birrete incluido en algunos casos.

#2 No participas en ningún grupo.

Recuerda que no se trata de imitar el comportamiento de nadie, sino de inscribirte en aquellos grupos que puedan ser de tu interés porque tengan una relación directa con tu especialización, sector, profesión, etc. Y no se trata simplemente de estar apuntado, sino que es conveniente ser un participante activo, compartir contenido y ver qué debates se están abriendo, porque entre los debates, de vez en cuando, habrá anuncios de empleo.

#3 No has personalizado la URL de Linkedin.

No te conformes con la dirección que LinkedIn te da por defecto cuando te registras. Personalízala para mejorar tu imagen y la visibilidad en diferentes motores de búsqueda. Este tema fue tratado ampliamente aquí y te explico cómo hacer el cambio de URL paso a paso: «Cómo personalizar tu URL de LinkedIn»

#4 Tienes una lista de habilidades aleatoria.

Uno de las últimas novedades introducidas en LinkedIn es que puedes listar aquellos conocimientos y habilidades que te interesen en mayor medida, y que tus contactos las validen a modo de respaldo. Es discutible el verdadero valor que tiene esta función en el perfil, pero al menos debemos procurar que esas habilidades no sean unas cualesquiera sino que sean realmente interesantes para nosotros y que ya que las tenemos, pues que al menos sirvan de algo. Edita tu lista y no permitas que destaque una habilidad con la que realmente no te representas.

#5 Recomendaciones: «no todo el monte es orégano«.

En LinkedIn, no por tener tropecientas recomendaciones eres mejor profesional, sino que posiblemente eso es sinónimo de tener buenos amigos. Las recomendaciones en LinkedIn pierden todo su valor si tienes docenas de ellas, ya que pasan a ser de dudosa validez y hasta de mal gusto, a ojos de algunos reclutadores.

Es preferible que solo tengas una recomendación de el que fue tu jefe en cada empresa que tener «un saco» de recomendaciones procedentes de clientes, compañeros del mismo nivel, proveedores, etc. Sé muy selectivo: menos es más. Y recuerda que cuando alguien escribe una recomendación siempre tienes la posibilidad de aceptarla para su publicación o no…

#6 No personalizas tus invitaciones a conectar.

Las prisas o la pereza muchas veces hacen que dejemos el mensaje de conexión que viene por defecto en LinkedIn y enviemos la invitación tal cual, pero, ¿te has parado a pensar cuántas invitaciones como esa reciben muchas personas cada día? Si tu invitación es como las demás, pasará desapercibida, si por el contrario la has personalizado de forma que expresas un interés real por tu nuevo contacto, seguro que accedes a su «top of mind» de forma instantánea.

No te llevará más de 1 minuto, pero puede ser muy útil si lo haces bien.

#7 Invitas a conectar a cualquiera, «al tún tún».

Y eso se nota. La sensación que produce que te invite a conectar alguien que antes no ha visitado tu perfil, es muy pobre: ¿cómo vas a invitar a conectar a alguien por quién ni te has molestado en ver quién es? Cuando recibes una invitación de alguien que no ha tenido la delicadeza de querer saber más de ti, muy poco dice en su favor, y más cuando se está a un solo clic de encontrar esa información. 

No te obsesiones con tu número de contactos: siempre debe prevalecer la calidad a la cantidad.

Hay más errores, pero me gusta que participes, ¿Cuál añadirías tu a la lista? 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *