Lo siento, la bola de cristal la dejé en casa

Hace ya bastante tiempo que te hablo sobre tu presencia en Internet, tanto a la hora de crear perfiles en Redes Sociales como a la hora de interactuar con otras personas. A nadie debería asombrarle que un seleccionador busque en Internet información de los CV pre-seleccionados, ya que está a la orden del día, pero parece ser que buscar en Internet información sobre los candidatos hace que los procesos de selección sean vistos como un arte adivinatoria.

Para aquellos que no lo entiendan, lo aclararé una vez más: los seleccionadores no somos «La vieja’l visillo» ni nos aburrimos o tenemos tanto tiempo como para buscar en Internet las obras y milagros de cada candidato que envía su CV. Tampoco nos ponemos a analizar cada frase y gesto encontrado en Internet hasta darle la vuelta para interpretar lo in-interpretable.

Una vez tienes interés en llamar a entrevista a un candidato para un proceso en concreto es cuando buscas más información sobre el mismo, ni un segundo antes. Previo a Internet se buscaba el teléfono de la anterior empresa, se llamaba y pedía opinión al responsable directo, etc. Hoy en día las Redes Sociales e Internet nos facilitan mucho más esta tarea, ya que en un par de vistazos sabes si el candidato sigue adelante o no.

Es por eso que insisto tanto en cuidar la imagen que mostramos a los demás, pero no te equivoques, una cosa es que cuides lo que dices y que fotos pones y otra muy distinta es crear un «yo artificial». Todo lo que muestres en Internet debería poder verse después en el día a día como profesional y persona, sino no sirve de nada. 

Precisamente ese deseo de querer tener datos de referencia sobre el candidato es lo que siempre ha motivado las llamadas a anteriores empresas, jefes, consultar Internet, Redes Sociales, etc. y te aseguro que si puedes dar ejemplos de tu trabajo ganarás más puntos, pero no porque seas el mejor, no, sino porque estás demostrando y dando facilidades para que te conozcan como profesional. Si eres el mejor del mundo pero no aportas nada, ni en datos, ni en ejemplos, ni en tu comportamiento en internet, etc. ¿Cómo lo va a poder valorar el seleccionador? Un seleccionador no quiere imaginar, adivinar o sospechar nada, si no está seguro al 100%  estás fuera.

Estamos de acuerdo en que la selección de personal no es 100% objetiva, que influyen muchas cosas y muchos factores, pero eso es normal porque se trata de «evaluar» a personas, no a maquinas. Aún así hay métodos, técnicas, cuestionarios, tests y modos de entrevistar que dejan poco margen al error o a la equivocación, sobre todo si se utilizan de forma correcta. Y cuidado, que a veces ni eso, un candidato brillante pero al que ese día por lo que sea le puedan los nervios puede fallar en un test, como decía, somos personas.

No tengo una bola de cristal para ver un «capítulo» de tu trabajo anterior y así observar como trabajaste, y de todos modos, aunque se pudiese hacer eso no me serviría de nada. Éxitos pasados no garantizan éxitos futuros y menos si hablamos de personas, ya que las personas suelen cambiar (a mejor o a peor).

¿Quieres pensar que los seleccionadores no sirven para nada, que no saben hacer su trabajo, que deberían dedicarse a las artes adivinatorias, etc.? Perfecto, es tu opinión, pero porque tú no consigas trabajo no quiere decir que no se pueda hacer. Muchas personas lo comprueban cada día, algunas son clientes míos, otros al leer este y otros blogs y algunos tras recibir orientación por parte de algún organismo oficial y aplicar los consejos que se les dan.

Los trucos, las bolas de cristal y las cartas del tarot las puedes usar si quieres, pero a la hora de buscar empleo entérate de lo que quiere el seleccionador, empresa y sector y aplícalo, porque eso si funciona. 

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