Los "ataques" en las entrevistas

Las entrevistas suelen efectuarse para conocer a los candidatos y obtener información sobre cómo van a desenvolverse en la empresa si los contratan. Hasta aquí todo bien, pero ¿qué ocurre cuando aunque no se trata de una entrevista de tensión el entrevistador decide lanzarnos algún “ataque” para ver nuestra reacción? Pues que podemos si no estamos preparados terminar siendo descartados.

¿Ataque?

Sí, ataque. Pueden ser sutiles o directos. Puede que te pregunte algo relacionado con tu personalidad, con tu manera de expresarte… También puede hacer referencia a algún aspecto físico. Lo más habitual suele ser devaluar o negar algo que se acaba de decir o que se menciona en el CV. Aunque también puede utilizarse como ataque el silencio, puede no parecerlo, pero el silencio suele incomodar a las personas. Es por ello que en un ascensor se mencionan cosas tan absurdas como la temperatura o el día que hace cuando nos encontramos con algún vecino o extraño en un espacio cerrado.

El motivo de utilizar la palabra ataque es porque se busca incomodar al candidato para tratar de conocerlo mejor (saber cómo reacciona o actúa cuando está incómodo). Es por este motivo que no debemos tomarnos ninguno de ellos como algo personal, si lo generalizamos en nuestra mente como una acción más que realiza el entrevistador nos sentiremos menos amenazados y podremos afrontarlos y superarlos.

Dependiendo del tipo de ataque que efectúe el entrevistador, así deberemos comportarnos o responder. No es lo mismo que se nos haga una pregunta o comentario despectivo que se nos ataque con un silencio prolongado. La base para superarlos ya la tenemos (recordar que no es nada personal, sino una estrategia). Ahora bien, cómo afrontar los ataques dependerá de si estos son directos o indirectos y de si tienen como finalidad descubrir o confirmar cierta información o no.

Ataques directos

  • Negar o despreciar que se posea una habilidad o se haya realizado una tarea en el pasado
  • mantener un silencio prolongado cuando has terminado de contestar a una pregunta previa
  • hacer un comentario o expresar su opinión sobre el vestuario, forma de comportarnos o sobre alguna expresión que utilicemos, etc.

 Ataques indirectos

  • Despreciar el puesto de trabajo a realizar
  • hablar mal del sector o anterior empresa o jefe
  • interrumpir una explicación para hacer una pregunta
  • insistir y repetir continuamente las magníficas condiciones del puesto de trabajo
  • decir que el proceso de selección es algo muy difícil de superar o que cuesta mucho entrar a trabajar en la empresa, etc.

En cuanto a su finalidad, podemos encontrarnos ataques directos e indirectos que buscan obtener información y en cambio también existen ataques directos e indirectos que solo buscan incomodar al candidato.

¿Quieres conocer las respuestas aconsejables según el tipo de ataque? En un futuro post profundizaré sobre cómo actuar en cada caso. ¡No te lo pierdas! 🙂

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