"Los últimos serán los primeros" en un proceso de selección

En muchas ocasiones usamos refranes, dichos, parábolas o enseñanzas para ilustrar la realidad y poder saber o anticipar nuestro modo de actuar aplicándolos. Es muy probable que hayas oído alguna vez la frase «los últimos serán los primeros«, muchos no saben de dónde viene, no se trata de un refrán, sino de una enseñanza que trasmite la Biblia mediante una parábola. El motivo de escribir este post, es porque sé de varias personas que siguen al pie de la letra, pero de forma literal esa frase.

Antes de continuar decir que no he estudiado teología, ni nada por el estilo, pero si me gusta leer y saber de dónde vienen frases, dichos, parábolas y refranes. Si me lees a menudo habrás descubierto que en muchas ocasiones añado enlaces a esa información que considero es cultura general. Aclarado esto, he leído dónde aparecen estas palabras en la Biblia, porque a pesar de que nunca creí que debieran interpretarse literalmente estas palabras, quería confirmarlo primero.

El problema, es que hay muchas personas que están aplicándolo sin pensar en esa frase. Se trata de candidatos que nada más ver una oferta de empleo, la guardan y deciden esperar a inscribirse en ellas cuando ven que han pasado unos días o si la empresa gestiona esos CV y baja el número de inscritos. La idea es ceñirse a esas palabras porque según eso, cuando se ha descartado a todos, es «más fácil» que vean tu CV y pases al proceso de entrevistas.

Vamos a ver, ni ser el primer inscrito ni esperarte a ser el último hará que tengas más posibilidades. Si el portal de empleo tiene filtros, estos serán aplicados en tu CV también te inscribas antes o después. Si no cumples los requisitos serás descartado te hayas apuntado antes o después. Lo único que si puede ocurrir esperándose al último momento es que se cierre el proceso de selección y pierdas la oportunidad.

No todos los seleccionadores gestionan igual los procesos de selección, pero por ejemplo yo espero unos días hasta tener suficientes inscritos para ponerme a mirarlos, otros entran cada día y van seleccionando o limpiando el listado. Lo que quiero decir es que un proceso de selección a menos que indique la palabra urgente o incorporación inmediata no suele decidirse en dos días. Normalmente se da una semana para recopilar curriculums, en la segunda semana se hacen las entrevistas y se decide, y en la tercera semana se habla con el candidato y se acuerdan las condiciones y fecha de incorporación, etc. (más o menos para puestos base y medio, para perfiles altos se hacen más entrevistas y pruebas).

Repito, si no hay urgencia en la empresa no hay que ponerse histérico al ver una oferta e inscribirse sin pensar en la misma, pero tampoco deberías esperarte al final.

Voy a resumir un poco la parábola dónde aparecen estás palabras:

Un hombre necesitaba obreros para su viña, conforme encontraba obreros les ofrecía un denario a cambio de su trabajo y los enviaba a la viña. Conforme pasaba el día e iba encontrando a obreros los enviaba a la viña. El último hombre que envío lo hizo ya siendo casi de noche. A la hora terminaba la jornada de trabajo y cuando todos fueron a cobrar, los que habían comenzado a primera hora del día se enfadaron al ver que pagaba a todos lo mismo. Un denario. El amo dijo que él había cumplido su palabra, había ofrecido un denario y por tanto no engañaba a nadie, a pesar de que los últimos hubieran trabajado menos horas. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con mis propias cosas? ¿O es inicuo (injusto, malvado, envidioso) tu ojo porque yo soy bueno? De esta manera los últimos serán primeros, y los primeros, últimos.

No está diciendo que quién llegue el último será el mejor o tendrá más suerte porque gana más dinero en proporción. La gente suele interpretar esto desde la justicia y legalidad de las leyes humanas. Está claro que legalmente no se incumplió el contrato porque ofreció un denario a todos, pero no encaja con la realidad del trabajo en el que se paga por el trabajo realizado. Pero no se refiere a eso, ya que en la Biblia esta parábola habla de Dios y por ello no se interpreta de ese modo. Lo que quiere decir es que para Dios todos serán recompensados del mismo modo porque es generoso y misericordioso.

Si equivocadamente uno cree que por inscribirse el último será elegido (el primero) no está aplicando bien esa parábola, porque le realidad es que te inscribas cuando te inscribas serás tratado del mismo modo que el resto y se cumplirá lo prometido, tener una oportunidad seas el inscrito número uno o te apuntes en el último minuto.

Espero haber podido explicar de forma clara por qué no es aplicable literalmente esa frase. Pero sí lo es la explicación extraída de la parábola de los trabajadores de la viña al proceso de selección, pues en la realidad da igual quien llegue antes a esa oferta, todos tienen el mismo acceso y la misma paga (oportunidad).

Por favor, analiza una oferta para no cometer un error al inscribirte, pero no te esperes si ya has valorado todo porque puede que pierdas la oportunidad. 🙂

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