Monstruos, héroes y mediocres en RRHH

Las personas con nuestros comportamientos podemos provocar que otras personas tomen un camino de comportamiento diferente. Cuando tratas a alguien de determinada manera, esta persona puede decidir imitarte o comportarse de forma totalmente opuesta.

Monstruos, héroes y mediocres en RRHH

Los profesionales de Recursos Humanos podríamos dividirlos en tres grupos: monstruos, héroes y mediocres. En el resto de profesiones podríamos usar también esa clasificación, pero en un departamento que gestiona personas el tener un profesional que es un monstruo puede terminar por destruir la empresa, a no ser que la empresa esté formada solo por monstruos.Yo como profesional de RRHH, me niego a comprar en lugares en los que sé y conozco que el trato a las personas deja mucho que desear. No todo el mundo lo hace, por ello siguen existiendo marcas y empresas en las que sus trabajadores son tratados de la peor manera posible. Pero regresando a la clasificación inicial empezaremos por los mediocres.

MEDIOCRES

Tal y como su palabra indica, no destacan ni para bien ni para mal, la mayoría no siente pasión por el trabajo que hace y lo ve como un modo de sobrevivir. Son profesionales que no se actualizan y no buscan mejorar, en ellos impera la «ley del mínimo esfuerzo«. En la profesión de recursos humanos se accede desde muchas carreras o estudios distintos, lo que convierte a la profesión en algo muy variable pues depende de la carrera de origen de los profesionales se hará énfasis en una gestión u otra. Esto se ve también en los master de RRHH, dónde se unifican los conocimientos para completar a los profesionales en una visión global de la profesión.

Puede que no parezcan peligrosos, pero un profesional mediocre es un «agujero de gusano» en la empresa. Si no se detecta a tiempo guiará a la empresa continuamente en viajes en el tiempo hacia el pasado y no potenciará el avance, progresión o desarrollo de la misma.

HÉROES

De estos hay más de lo que parece, pero por desgracia en este país solo se le dan «bombo» a las noticias que hablan de monstruos. Un héroe para mí en la profesión de Recursos Humanos es alguien con amor por las personas, valor y fuerza de voluntad. Son personas que tratan continuamente de mejorar y de ayudar  a crecer a otros. Personas que acuden a dirección a proponer proyectos y de ser rechazados buscan el modo de conseguir que se cumplan mediante reformulaciones de los mismos, troceando el proyecto para ir consiguiendo partes de él, etc. Hay algunos héroes que surgen de forma natural, por la educación recibida en la familia y entorno. Otros los crean jefes, supervisores, profesores y directivos que son monstruos. Hay más de uno hay fuera, que tras ser tratado terriblemente busca crear organizaciones saludables y positivas. Y de trabajar en una de ellas, no le tiembla la mano al señalar o perseguir acciones repudiables. Son personas que trabajan para personas, pero no nos equivoquemos, si cuidamos las personas y conseguimos que deseen cuidar la empresa, las personas serán capaces de hacer crecer una empresa más allá de lo que se piensa.

Al fin y al cabo, todos somos personas trabajando para personas. La empresa trabaja para cada cliente (persona) y por extensión, cada trabajador de esa empresa trabaja a su vez para cada cliente (persona).

MONSTRUOS

Aquí hay realmente personas que disfrutan humillando y machacando a otras. En criminología se estudian estos casos dónde una persona que desea hacer daño a otras busca trabajar en determinado tipo de trabajo, a veces llevando la máscara o bandera de que lo hacen por otros motivos. Cuando en sus comportamientos encontraremos la verdad. Hay otras personas que han sido empujadas a ese camino tras trabajar en organizaciones del tipo «leña al mono» o haber sufrido y «aprendido» de un maltratador de personas. Por mal que lo haga un trabajador, nada justifica que se le insulte, grite o maltrate psicológicamente diciéndole por ejemplo «un chimpancé lo haría mejor que tu«.

Si no te gusta como trabaja alguien puedes tomar dos opciones: despedirlo y la segunda opción, pero más difícil, ver si puede ser útil en otro departamento de la empresa o haciendo otras tareas. Quizá fue mal seleccionado desde el principio (a cuántos seleccionadores les ha pasado que recomiendan un candidato y el jefe de sección o director decide que quiere otro menos apto simplemente por «sus motivos» que nunca suelen ser objetivos o justificados).

Si eres profesional de RRHH te invito a que reflexiones sobre qué tipo de profesional eres. Si eres directivo o responsable de una empresa deberías preguntarte si entre tus jefes, personal directivo, mandos intermedios, etc. tienes monstruos, héroes o mediocres.

Nos han insistido desde pequeños en que los monstruos no existen, sin embargo los monstruos si existen, el problema es que van disfrazados de personas.

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