No hay tiempo que perder cuando se busca empleo

No tienes empleo y por lo tanto no tienes que acudir a tu lugar de trabajo, pero eso no significa que no debas cumplir unos horarios. Cuando uno está desempleado el paso del tiempo se experimenta de otra manera y los hábitos o costrumbres que teníamos antes se ven radicalmente alterados. Es cierto que, dependiendo de las circunstancias anteriores a esta situación, es bueno descontectar y tomar un poco de tiempo para centrarse, pero eso sólo debe hacerse al principio y por un período corto de tiempo.

No son pocos los desempleados que ven cómo pasan los días, semanas y meses casi como si alguien hubiera pulsado el botón de Forward o FF en el mando a distacia de sus vidas. Ahora bien, cuando esto sucede debemos preguntarnos y analizar cómo estamos gestionando nuestro tiempo cada día.

A la búsqueda de empleo se le deben dedicar 8 horas al menos al día (muy duro, igual que cuando tenías que trabajar). Pero eso no quiere decir que no puedas tener tiempo para el ocio y salir (y con cuanta más gente hables cuando salgas mejor: ¡networking!).

Una de las cosas que no debes hacer es cambiar tus horarios de forma brusca. Si trabajabas de noche o empezabas muy temprano (5 ó 6 de la mañana) puedes cambiarlos, pero si tenías un horario normal es mejor tratar de mantenerlo. No solo ayuda en la transición que estás viviendo, sino que mentalmente y fisilógicamente tu cuerpo se ve afectado por los cambios.

A veces es más fácil si se vive con más personas, pues éstas pueden ayudar a que no se cambie tanto los horarios, aunque ¡ojo! que también pueden condenarte al catigo del bueno. Vivas solo o acompañado, la realidad es que depende de ti, del mismo modo que nunca llegabas tarde al trabajo  tampoco deberías llegar tarde a la búsqueda de empleo.

Aún con más motivos, pues en el trabajo sabías que cobrarías a final de mes, aquí mientras no consigas empleo sabes que no cobrarás nada. Sin embargo para quién no ha experimentado la búsqueda de empleo parece algo fácil y sencillo.

Pues bien, déjame decirte que buscar empleo es uno de los trabajos más duros que existe. ¿Por qué? Resultados, plazos, tareas, supervisión… No hay nada peor en la búsqueda de empleo que no tener una fecha, ni alguien que supervise y valore cómo lo haces. Muchas veces invade la sensación de perder el tiempo, dar palos de ciego al no ver resultados y cansancio por unas tareas que son repetitivas y no valoradas.

Lo mejor para combatir esto es la organización y planificación del tiempo. Mantener las horas de sueño, las de comida y las de ocio. ¡Y cumplirlas a raja tabla! Otra cosa que ayuda es organizar esas 8 horas con distintas tareas, dependiendo de nuestro rendimiento en las horas de buscar trabajo; por ejemplo si al principio de la mañana aun estás durmiendo quizá no sea buena idea escribir las cartas de presentación a esa hora.

Si el tiempo de ocio que has establecido es de 20 a 23 horas no te acuestes a las 2 de la madrugada porque te apetecía ver una pelí o jugar a un videojuego… ¿O te vas a levantar puntual para llegar a la búsqueda de empleo?

Lo mismo sucede con el tiempo que dediques a cuidarte (que lo debes respetar) pues no es normal que te den las 12:30 de la mañana con los rulos puestos y pintandote las uñas para cuando salgas a las 20:00 de fiesta. ¿Soy muy dura? Tal vez, pero buscar trabajo hoy en día es tarea para personas estrictas con mucha fuerza de voluntad, planificadoras y estrátegicas. Si no eres capaz de mantener una planificación muy probablemente no serás capaz de conseguir empleo (por la escasez de oportunidades, más que nada).

Ojo, que todos podemos tener un día de esos «¡No puedo más!» o decidir tomarte un par de días de descanso pues notas que te hace falta. Eso está muy bien y es nomal pero siempre y cuando se retome de nuevo esa rutina para no perder un tiempo muy valioso sin darnos cuenta.

¿Y tú, tienes programado tu tiempo de búsqueda de empleo?

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