¡No quiero continuar!

Sí, como lo oyes «no quiero continuar». Tranquilo no estoy diciendo que vaya a dejar de escribir o que vaya a dejar de ofrecer mis servicios (ni los de esta web ni los de www.sabinaserrano.com) pero lo he pensado en algún momento de mi vida. ¿Tu nunca has dicho o pensado esas palabras? No me lo creo, o bueno si, porque hay gente para todo, pero digamos que la mayoría de personas si han pensado alguna vez esas palabras.

¿Hay que darle importancia a esas palabras?

La respuesta es clara, depende. Es decir, no es lo mismo que lo pienses en un momento de cansancio, estrés, desgana o pereza a que sea un «run run» constante en tu cerebro. Si pienso y busco hacia atrás en el tiempo no sé la primera vez que pensé o usé esas palabras, aunque seguramente serían mas breves «¡No quiero!». Ese no quiero tan típico en niños que no quieren comerse la comida porque prefieren las chuches o aquellos que no quieren ir al colegio, o irse a dormir…

Pero centrándome en el tema, he escogido las palabras «no quiero continuar» porque son las más usadas en la búsqueda de empleo tanto si estamos desempleados como si estamos buscando un cambio de trabajo. Aunque no me equivoco si añado variaciones como «no quiero seguir así», «no quiero continuar sin trabajo», «no quiero continuar haciendo esto», etc.

Ya he mencionado en anteriores post que es bueno desconectar y tomarse vacaciones si se puede, ya que si nos pasamos forzando la maquina seguramente el número de veces que pensamos esas palabras aumente. Hay quién pese a ver disminuida su productividad (porque se sienten decaídos, sin ganas, faltos de energía o simplemente saturados) no se da cuenta que quizá lo más eficaz sería desconectar un día o dos y volver a la búsqueda con las «pilas recargadas«.

¿Si pienso eso soy débil?

No, en absoluto, esas palabras son el recurso de tu cerebro para llamar tu atención. Solo te estás pidiendo un cambio. En el caso de la búsqueda de empleo, es normal estar cansado de buscar ofertas, de esa sensación de frustración, de ese silencio ensordecedor de los reclutadores, de las estadísticas de la tele, de… de… de

Si estás en un trabajo que no disfrutas, lo mismo, uno puede llegar a irritarse por cosas que antes ni apreciaba, detestar un reloj, ese «buenos días» de los compañeros (porque claro a ti te suena a sorna ese saludo), etc.

Si trabajas en lo que te gusta. ¿Cómo? Sí, también, no has oído nunca ese refrán que dice que «Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia«. Es lógico, vamos a ver, tendrás que dormir, comer, salir con amigos, quererte y querer a otros, no hacer nada… Nunca te ha pasado que te pones a leer o ver una serie y al final (normalmente después de horas de solo hacer eso) terminas poniéndote de mal humor. 🙂

Con el título del post quiero decirte que es perfectamente «normal, entendible, comprensible, justificado …» el pensar y decir esa frase si buscas trabajo. Analiza cuando dices / piensas eso. ¿Estás cansado? ¿Estás estresado? ¿Estás triste?, etc. y la frecuencia ¿Cada día? ¿Semana? ¿Mes? ¿Hora?, etc.

Eso te dirá si la medida a tomar es más o menos urgente. La solución es clara, encontrar trabajo, pero mientras eso llega debes ser capaz de evitar a la culpa que te susurrará al oído «cómo no vas a mirar ofertas hoy y si sale alguna importante» y hacer un descanso (en mayor o menor medida según tus posibilidades y mucho que repitas esas palabras).

Si sigues ignorándote al pensar eso y no haces nada, estarás forzando la máquina y recuerda que a veces hay que saber soltar (aunque sea por un período de tiempo).

 

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