¿Te has equivocado? ¡Cambia de rumbo!

Muchos son los que se han equivocado al elegir profesión, tipo de vida, etc. y cada día hay personas que se dan cuenta de que se equivocaron. Lo que marca la diferencia entre estas personas es su actitud y como afrontan ese error. Hablo por experiencia propia, pues no siempre coincide lo que uno piensa o imagina sobre como será un trabajo a la realidad de dicho trabajo.

Sí, también afecta la «suerte» o el tipo de empresa y compañeros de viaje, pero no te puedes quedar solo con una parte de la realidad. Verás, la decisión, nos han enseñado erróneamente que se debe tomar al decidir qué estudiaremos, cuando la realidad es que decidimos a lo largo de nuestra vida.

No es fácil, pero vale la pena, el problema es que si no sabes lo que quieres conseguir es muy difícil que saques fuerzas para conseguirlo. Me encuentro con muchas personas que no saben lo que quieren, seguramente tu tampoco lo sepas en su totalidad. Es normal, no nos dedicamos tiempo a decidir cómo queremos que sea nuestra vida en todos los aspectos. Y cuando digo en todos me refiero a todos.

Hace tiempo que decidí que quería dedicarme a esto y hace tiempo también que «diseñé» como quería que fuese mi vida en cada detalle, pero los planes y diseños son muy bonitos en el papel y si no se cuidan y vigilan uno puede desviarse del camino.

Muchas veces uno admira a alguien o piensa que «de mayor» quiero ser como esa persona, pero y he aquí el problema, uno no ha pasado por lo que ha pasado esa persona y quizá no esté dispuesto a pagar el precio que supone ser así. Es normal, porque no hemos vivido esa vida pero si está en nuestras manos el decidir como queremos que sea la nuestra y elegir lo que queremos y lo que no.

Hay quien por orgullo sigue y sigue y sigue empeñado en hacer, alcanzar o conseguir algo que luego no será como pensaba y que no le permitirá llevar la vida que quería. Bien, esa es su carga y su decisión libre de ser cabezota y no haber analizado bien todos los aspectos.

Si te escribo este post, es porque hace poco me di cuenta de que había descuidado mi objetivo, mi «diseño de vida». ¿Qué hice? Asumirlo y rectificar, variar el rumbo de recorrido para que me lleve hacia donde realmente quiero estar. Eso me ha proporcionado una sensación de paz y esperanza que había dejado de sentir. Es sin duda la recompensa de mi alma-espirítu-corazón… al ver que una vez más lucho por lo que es importante para mí, no para otros.

En mi caso me apasiona ayudar a las personas, pero eso no puede suponer descuidarme a mi ni a mi objetivo. Si te obsesionas con algo ya sea conseguir un trabajo, un ascenso, o en mi caso, «ayudar a uno más, solo a uno», puedes entrar en una espiral que no te deja ver  nada más.

Quizá ya lo sabes, pues me han llegado emails felicitándome, pero lo más seguro es que no lo sepas aún. Hace unas semanas decidí poner el cartel de «cerrado por boda» en mis servicios, tanto en estos como en los de www.sabinaserrano.es. Me ha costado mucho tomar esa decisión por lo que te comentaba antes, sentía que dejaba de lado mi objetivo y que era como «abandonarte» un poco. Tranquilo, voy a seguir aquí y estoy preparando muchas cosas para ti. 😉

Sin embargo, la realidad es que si uno no está bien y no se siente feliz y sano es muy difícil que pueda ayudar a otros a ser felices y alcanzar su objetivo. Y creéme si te digo que mi nivel de ansiedad era elevado, entre mis clientes de mejora de CV, entrevistas, etc. los procesos de selección para pymes que tengo activos ahora y unas clases de máster que surgieron en Madrid apenas si tenía tiempo de respirar y mucho menos de organizar una boda, y no la de otro, la mía.

¿Qué debo hacer si me doy cuenta que me equivoqué?

¡Reaccionar! Si ya me conoces hace tiempo sabrás que «no puedes negarte siempre» y si te escribo este post es para enviarte algo de mi fuerza. Yo he tardado en ocasiones más y en otras ocasiones menos en reaccionar, pero sigo intentando estar atenta al camino para si me desvió corregir rápido el rumbo.

¡Tú puedes hacerlo también! Y no me sirve que pienses que no te conozco, que nunca he hablado contigo o que no sé nada de tu situación porque la realidad es que toda esa información es «basura-lastre». ¡Nunca es tarde para cumplir tus sueños! hay cientos de personas en situaciones distintas y con características diferentes que lo consiguen cada día y tú no eres ni mejor ni peor que ellos. Eres una persona, un ser humano con una capacidad increíble para poder lograr lo que sueñas. Nada será gratis, pero nada es imposible.

¿Mi objetivo con este post?

Que te dediques tiempo a ti, a dibujar tu meta con todo detalle. Piensa en tu vida, en todos los aspectos, en dónde quiero trabajar, las horas que deseo hacerlo, dónde viviría, el tiempo para mi, amigos, familia, estilo de vida. Valóralo todo, cada pequeño detalle. Por ejemplo, alguien se empeña en desear viajar por el mundo y cuando lo consigue se da cuenta que eso implica perder algo que valoraba más (algo que ya tenía y no pensó en como le afectaría), por ejemplo «tiempo con la familia».

Busca un lugar tranquilo y dibuja y diseña tu futuro, sin límites, piensa que deseas y cómo puedes conseguirlo, en los pasos o acciones intermedias que te pueden acercar a ese futuro. Hazte ese regalo y cuando lo tengas diseñado en todos los aspectos y detalles, ten el coraje de luchar por ello. Ten siempre cerca ese destino para ir cambiando el rumbo si ves que te desvías del camino. 

¡Nos vemos en ese futuro! Manos a la obra y, ¡a diseñar! 😉

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *